Para Clarissa toda esa situación era muy extraña porque parecía que estuviera unida a ese hombre que ella por tanto tiempo odió. Entonces viendo sus manos que estaban agarradas junto con las de él piensa: «¿Por qué siento esto por él si hace poco lo odiaba?» La chica se sentía muy a gusto estando allí con Jake, pero para ella era un sentimiento un tanto raro, pero a la vez placentero. Ya que jamás en la vida pensó conocer esa faceta de Jake, tan tranquila, calmada, protectora y cariñosa. Por otro lado, el pelinegro sosteniendo las manos de la pelirroja viendo aquel hermoso paisaje se decía también en pensamientos: «Me encantaría vivir así toda mi vida con ella. Definitivamente, no podría estar si mi Clarissa» Cuando de repente, el momento es interrumpido, nada más y nada menos que por

