Jake con la respiración agitada, el corazón acelerado y estando aun dentro de ella le dijo: —Si. Como lo escuchaste, el plato de entrada. A lo que Clarissa le contesta: —Pues no tengo escapatoria contigo Jake. El pelinegro muy encendido, encima de ella le responde mirándola fijamente: —Si voy a morir, quiero que sea así, dentro de ti como lo estoy ahora Clarissa. La dama extiende sus dos manos y tomando su rostro le expresa: —Me encantas. Creo que con esto que acabé de experimentar no podría estar con nadie más. Por cierto, ¿te tomaste alguna pastilla o algo por el estilo? ¡Estás duro de nuevo! A lo que el pelinegro le responde mirándola fijamente: —Estas son las ganas acumuladas que te tuve por tanto tiempo. Enseguida, Jake lentamente acerca sus labios con los de la pelirroja, y

