Capítulo Treinta y Cuatro. Cuando él quedó solo en su casa, luego de que Abril se fuera, tomó el m*****o artificial que llevaba la camarita en su interior para quitarla y tomar la tarjeta de memoria, necesitaba volver a reproducirlo. Siempre había deseado ver su propio orgasmo desde adentro y por eso es que había comprado ese objeto s****l cuando hace dos años y medio estuvo en Inglaterra por viaje de trabajo y antes de regresar a Madrid pasó por algunos s*x shop. Nunca lo había utilizado y la idea de por qué lo tendría que comprar, ni bien lo vio en la vidriera, era porque muy en el fondo sabía que la volvería a ver y que entonces lo utilizarían. De hecho, gran parte de las cosas que tiene en su maleta soy nuevas y compradas para ser utilizadas tan solo con ella. La cámara también g

