Salimos a media semana, en el coche palpaba la ansiedad de Leticia. En el momento que vio la carreta que enfilábamos, móvil y a calcular. Me divertía con sus elucubraciones y no daba una. Hicimos una parada para repostar y almorzar. Por sorpresa le di todos los datos de donde íbamos y al retomar el camino. Se puso a mirar en el móvil. - ¡EDUARDO! Si eso es un apartamento nudista. O lo estoy viendo mal? Y la playa es también de estar en porretas. - Lo estás viendo perfectamente. - Claro así no voy a poner lavadoras y de mis maravillosos bikinis, que hago ahora con ellos? - Pues no lo sé. - Me tenías que haber consultado, no sé, me rompes los esquemas, y si nos ve alguien conocido? A la mierda la discreción. Déjame que lo medite bien. - Venga Leti, con ese cuerpazo que tienes, vas a se

