Era un lunes complicado. Me había pasado todo el fin de semana encerrada en casa sin dar señales de vida, y toda la noche del Domingo sin dormir. ¿El motivo? Muchos, me estaba volviendo loca en un batiburrillo de pensamientos incontrolables. Por un lado, pese a que mi orgullo me obligase a ocultárselo a cualquiera que me lo preguntase, no dejaba de pensar en si Lucas se habría follado a la extranjera, y en qué lugar nos deja eso. Pese a no querer nunca comprometerme con él, no podía evitar sentirlo de mi propiedad. Por otro lado, teníamos el problema del fisgón del baño que después de nuestro encontronazo del viernes y descubrir mis r************* , no paraba de intentar chantajearme. Me pasé prácticamente todo el fin de semana lidiando él. Estaba claro que teniendo el video que tenía en

