Desde que salía con Carlos la llave del sexo que tenía mi hijo había sido completamente cerrada. Mi v****a solo la disfrutaba mi novio. Carlos era muy apasionado y fogoso en la cama. Con un pene muy grande y venoso me hacía gozar y gritar cada noche que nos dábamos una escapadita al motel. Lo único que me pesaba y que no podía contener es que, cada vez que el me cogía yo pensaba en mi hijo. Es una locura y un pensamiento estúpido pero en ese momento me estaba enamorando de mi hijo. ¿Cómo puedo pensar en eso? -No podía creer que fuera tan estúpida para enamorarme de mi hijo, alguien que ya no me respetaba y no se preocupaba por mí. Mi hijo se había distanciado de nuevo. Esta vez mucho más. Ya había pasado tiempo y le habían retirado los tornillos y las férulas. Con la rehabilitación había r

