Durante las horas previas a la acampada las chicas aprovechamos para ponernos monas. Sabíamos que iba a ser una gran noche, y después de lo que había pasado previamente con Marta en el baño yo intuía que estaría cargada de tensión s****l, y por primera vez en mi vida, lo estaba deseando. Me puse una camiseta blanca básica y una cazadora de flecos bastante cortita por encima, acompañando a unos pantalones negros que eran mis favoritos. Por debajo solo llevaba unas braguitas rosas, ya que durante el campamento no me gustaba usar sujetador y mis pechos se mantenían en su sitio. Finalicé haciéndome una trenza que llegaba a la mitad de mi espalda. Marta por su parte no varió mucho su estilo. Llevaba una camiseta rosa que no llegaba a taparle el vientre, y unos pantalones de cuero negros que m

