Nathaniel miró al omega acurrucado entre las mantas, le sorprende realmente qué Moon no se diera cuenta de su embarazo, estaba hecho un nido en su cama y al rededor todo estaba dispuesta de la misma forma. Claro, si él hubiera tenido prendas del alfa hubiera sido probable que lo sospechara pero entre los dos no había nada que compartieran, una prenda, un regalo, algo que hiciera presencia por parte de Nathaniel, aparte del cachorro nada le pertenecía en propiedad del omega. Le dio un vistazo al cuarto y en la pared había un papel con el dibujo de un armazón, estaba solo el bozquejo, con carboncillo primero y repasado con tinta negra y algunos colores que se superponian dando algo de forma y profundidad. Una sola cosa, de casi diez años juntos, cuatro trabajando, tres casados, dos desde

