La noche se hizo presente a través de las cortinas, el cuarto de por si dejaba entrar muy poca luz, la ciudad y 1uizas el país enteró, tenían ese sombrío y lucubre anochecer qué nada puede perturbar. Para el alfa era cosa contraria, llevaba horas de devorando a su omega por completo, quería comerlo de un solo bocado pero después se apresuró a comerlo parte por parte, no dejo ligar sin probar y ahora continueba en ese vaivén de satisfacción. Tomó en un solo impulso lo más profundo de moon y salió para luego de una sola estocada entrar hasta el fondo y repetir esta acción varias veces sin pausa. Los gemidos de Moon se volvieron gritos, el alfa lo abrazó por la cintura y lo sentó sobre sus piernas deteniendo solo un segundo el movimiento de sus caderas para enseguida volver a embestir con

