El alfa salió de la habitación y su padre, como pocas veces, arreglaba la mesa. Darío se sacudió las manos y guardo silencio un momento esperando 1ue por fin abriera la boca con alguna respuesta pero las palabras simplemente no salieron. Theo lo miraba afirmando la cadera en la mesa isla - ¿aún no despierta? - Nathaniel negó - le dije tantas veces que necesitaba descansar mejor - Se agarró la frente con pesar. -eso y la acumulación de feromonas qué debe haber liberado, ahora con el papá del cachorro junto a él - Los ojos de Theo apuñalaron a su contraparte, el padre de Nathaniel sintió un viento frío recorrer la habitación. -tsk! - pronunció Theo y agarró su chaqueta en el respaldo de la silla - hay una copia de llaves en la mesa, sean discretos si salen, necesito salir a ver el

