El primer beso, sus manos subiendo por la piel sedosa, puede sentir en la yema de sus dedos aún la tersa carne deslizándose entre sus dedos. Nathaniel alucinaba con los vagos recuerdos de la noche anterior. - ¿recuerdas ese sueño que te dije que tenía constantemente los últimos meses? - dejó caer su cabeza hacia atrás, sostuvo su peso sobre los brazos y sonrió con algo de picardía- Es mil veces mejor, su piel es suave como la seda, su cuerpo es terso, firme al tacto pero tiene algo de carnecita en sus caderas qué lo hacen exquisito para morderlo, su sabor es dulce, reacciona tan bien a mis manos… Temblaba como un pequeño gatito entre las sábanas rojo por todos lados - -uf… ¿Qué te pasa? Mmmh ¿entonces porque se fue a mitad de la noche? - Nathaniel paró de soñar, movió todo lo que enc

