—¿¡Qué mierda fue eso?!— Demian golpea la mesa y lleva una mano a su frente. Theo cierra los ojos y suspira, aún la fiesta continua pero claro, que él no se salvó de las palabras de Demian, él cuál lo mandó a llamar a su suite. Gio volvió con la castaña, la cual sigue cenando y disfrutando de la velada, e incluso se animó a ir a saludar a algunas personas conocidas para ella, pero no puede evitar pensar que su apetito se cerró ante las palabras cruzadas con el ojigris... —¡¡Se me escapó!!— Alza sus manos. Demian ve en su amigos los ojos vidriosos, por lo que chasquea la lengua y baja la cabeza, aún, con las manos sobre la mesa, pensando bien sus próximas palabras e intentando ponerse en el lugar del mismo, por más que eso sea algo difícil de creer en alguien cómo Demian. —Theo, ¿Qué p

