Theo suspira y asiente. Estaba realmente avergonzado y al mismo tiempo agradecido de que su mejor amigo estuviera tratando a su mujer con muchísimo respeto a pesar de tenerla semi desnuda frente a él. No obstante, estaba más que seguro de que no podía hacerlo solo, no en ese estado de shock en el que se encontraba. Repitiéndose una y otra vez lo mal que había actuado y que todo eso había sucedido por su culpa. —¿Podés, abrocharlo por favor?— Theo traga saliva, cuando la tiene apoyada en su pecho, acaricia su nuca, y Demian asiente. Abrocha su corpiño de algodón y se pone de pie para pasarle el pijama que había conseguido, con su ayuda, están logrando poner el mismo sobre su cuerpo sin tener que romperlo, Demian había sostenido la bolsa de suero y Theo, cuando la dejo, nuevamente recos

