Elsa no tuvo tiempo de entender y se encontró en la penumbra, absorbida por un torbellino… al momento siguiente se encontró contra su cuerpo musculoso, su mano apretada contra su cabello. Era de día, la brillante luz del sol le había obligado a cerrar los ojos. - Dónde estamos ? Se las arregló para abrir los ojos débilmente, el cambio de contraste fue tan violento que se frotó los ojos, mientras sus anchas palmas rodeaban su cintura. Podía sentir la presión de sus dedos presionando contra su espalda. - Regresamos al presente. Abrió los ojos y miró hacia arriba para encontrarse con sus ojos oscuros. - Maíz... La soltó y luego se quitó la capa antes de decir: - No quería ponerte en peligro, solo quería mostrártelo y el resultado no tiene nombre ... te prefiero aquí a salvo.1 Dejó la

