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1953 Words
.:. CHAPTER TEN .:. ( THE PINK TOAD ) LYRA SE HABÍA QUEDADO preguntándole algo sobre un artefacto muggle a su profesora asi que estaba llegando tarde a su primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. La rubia penso seriamente en saltearse la clase y escribirle a su padre, pero al final terminó golpeando la puerta del salón. La puerta se abrio y Lyra noto que todos sus compañeros ya se encontraban sentados, la profesora Umbridge la estaba mirando desde el frente del salón. -Señorita, Black -dijo con falsa dulzura- La estabamos esperando, el joven Rosier paso antes para avisarme que usted estaba en la enfermería y que se iba a demorar un poco. Lyra levanto la miro con confusión, pero rápidamente fingió entender para librarse de un castigo. -Si, ya sabe, estoy en mis dias, son esos dolores normales -dijo mientras tomaba asiento junto a Harry. -¿Estuviste con Rosier? -preguntó Harry de forma brusca sin mirarla. -Oh si y tengo que decirte que me convenció de dejarte para ponerme de novia con él... -Harry se dio vuelta tan rápido que la rubia penso que se iba a quebrar el cuello- ¿Después de lo que me hizo piensas que voy a volver a hablar con él? -Yo...si, lo siento. -Guarden las varitas y saquen las plumas, por favor -pidio la profesora Umbridge. Lyra metio su varita en una de sus medias. La profesora Umbridge abrió su bolso, sacó su varita, que era inusitadamente corta, y dio unos golpecitos en la pizarra con ella; de inmediato, aparecieron las siguientes palabras: Defensa Contra las Artes Oscuras: regreso a los principios básicos -Muy bien, hasta ahora su estudio de esta asignatura ha sido muy irregular y fragmentado, ¿verdad? -afirmó- Por desgracia, el constante cambio de profesores, muchos de los cuales no seguían, al parecer, ningún programa de estudio aprobado por el Ministerio, ha hecho que esten muy por debajo del nivel que nos gustaría que alcanzan en el año del TIMO. Sin embargo, les complacerá saber que ahora vamos a rectificar esos errores. Este año seguiremos un curso sobre magia defensiva cuidadosamente estructurado, basado en la teoría y aprobado por el Ministerio. Copien esto, por favor. Volvió a golpear la pizarra y el primer mensaje desapareció y fue sustituido por los «Objetivos del curso». 1. Comprender los principios en que se basa la magia defensiva. 2. Aprender a reconocer las situaciones en las que se puede emplear legalmente la magia defensiva. 3. Analizar en qué contextos es oportuno el uso de la magia defensiva. Lyra movio su pluma fingiendo escribir, se había arrepentido totalmente de no saltearse la clase. Cuando los alumnos copiaron los tres objetivos del curso de la profesora Umbridge, ésta preguntó: -¿Tienen todos un ejemplar de Teoría de defensa mágica, de Wilbert Slinkhard? -un sordo murmullo de asentimiento recorrió la clase- Creo que tendremos que volver a intentarlo, cuando les haga una pregunta, me gustaría que contestaran «Sí, profesora Umbridge», o «No, profesora Umbridge». Veamos: ¿tienen todos un ejemplar de Teoría de defensa mágica, de Wilbert Slinkhard? -Sí, profesora Umbridge -contestaron los alumnos al unísono. -No, profesora Umbridge -dijo Lyra con la esperanza de que si no tenia libro no tenia que hacer nada. -Tome mi libro, señorita Black -dijo- Pero vamos a tener que solucionar esto pronto. Ahora quiero que abran el libro por la página cinco y lean el capítulo uno, que se titula «Conceptos elementales para principiantes». En silencio, por favor. La profesora Umbridge se apartó de la pizarra y se sentó en la silla, detrás de su mesa, observándolos atentamente. Lyra abrio el libro y penso en dejar caer accidentalmente algunas gotas de tinta pero Harry la detuvo y señalo silenciosamente a Hermione. -¿Quería hacer alguna pregunta sobre el capítulo, querida? -le dijo a Hermione. -No, no es sobre el capítulo. -Ahora estamos leyendo -repuso la profesora Umbridge mostrando sus pequeños y puntiagudos dientes- Si tiene usted alguna duda podemos solucionarla al final de la clase. -Tengo una duda sobre los objetivos del curso -aclaró Hermione. La profesora arqueó las cejas. -¿Cómo se llama, por favor? -Hermione Granger. -Mire, señorita Granger, creo que los objetivos del curso están muy claros si los lee atentamente -dijo la profesora Umbridge con decisión y un deje de dulzura. -Pues yo creo que no -soltó Hermione sin miramientos- Ahí no dice nada sobre la práctica de los hechizos defensivos. -¿La práctica de los hechizos defensivos? -repitió la profesora Umbridge con una risita- Verá, señorita Granger, no me imagino que en mi aula pueda surgir ninguna situación que requiera la práctica de un hechizo defensivo por parte de los alumnos. Supongo que no espera usted ser atacada durante la clase, ¿verdad? -¡¿Entonces no vamos a usar la magia?! -exclamó Ron en voz alta. -Por favor, levante la mano si quiere hacer algún comentario durante mi clase, señor… -Weasley -dijo Ron, y levantó una mano. La profesora Umbridge, con una amplia sonrisa en los labios, le dio la espalda. Lyra, Harry y Hermione levantaron también las manos inmediatamente. La profesora Umbridge miró un momento a Harry con sus ojos saltones antes de dirigirse de nuevo a Hermione. -¿Sí, señorita Granger? ¿Quiere preguntar algo más? -Sí -contestó ella- Es evidente que el único propósito de la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras es practicar los hechizos defensivos, ¿no es así? -¿Acaso es usted una experta docente preparada en el Ministerio, señorita Granger? -le preguntó la profesora Umbridge con aquella voz falsamente dulce. -No, pero… -Pues entonces me temo que no está cualificada para decidir cuál es el «único propósito» de la asignatura que imparto. Magos mucho mayores y más inteligentes que usted han diseñado nuestro nuevo programa de estudio. Aprenderán los hechizos defensivos de forma segura y libre de riesgos… -¿De qué va a servirnos eso? -inquirió Harry en voz alta- Si nos atacan, no va a ser de forma… -¡La mano, señor Potter! -canturreó la profesora Umbridge. Lyra puso los ojos en blanco y tomo la mano de Harry para luego sacudirla en el aire. Una vez más, la profesora Umbridge les dio rápidamente la espalda, pero otros alumnos también habían levantado la mano. -¿Su nombre, por favor? -le preguntó la bruja a Dean. -Dean Thomas. -¿Y bien, señor Thomas? -Bueno, creo que Harry tiene razón. Si nos atacan, no vamos a estar libres de riesgos. -Repito -dijo la profesora Umbridge, que miraba a Dean sonriendo de una forma muy irritante- ¿espera usted ser atacado durante mis clases? -No, pero… La profesora Umbridge no le dejó acabar: -No es mi intención criticar el modo en que se han hecho hasta ahora las cosas en este colegio -explicó con una sonrisa poco convincente, estirando aún más su ancha boca- pero en esta clase han estado ustedes dirigidos por algunos magos muy irresponsables, sumamente irresponsables; por no mencionar -soltó una desagradable risita- A algunos híbridos peligrosos en extremo… Lyra tomo el libro lista para tirarselo a Umbridge. -¿Las sapos gordos y rosas son peligrosos, profesora? -preguntó la rubia con una sonrisa falsa. -Como iba diciendo- siguió Umbridge ignorando a Lyra- Les han iniciado en hechizos demasiado complejos e inapropiados para su edad, y letales en potencia. Los han asustado y les han hecho creer que podrían ser víctimas de ataques de las fuerzas oscuras en cualquier momento… -Eso no es cierto -la interrumpió Hermione- Sólo nos… -¡No ha levantado la mano, señorita Granger! -Y sigue con esa mano de mierda... Hermione la levantó y la profesora Umbridge le dio la espalda. -Tengo entendido que mi predecesor no sólo realizó maldiciones ilegales delante de ustedes, sino que incluso las realizó con ustedes. -Bueno, resultó que era un maniaco, ¿no? -terció Dean acaloradamente- Y aun así, aprendimos muchísimo con él. -¡No ha levantado la mano, señor Thomas! -gorjeó la profesora Umbridge- Bueno, el Ministerio opina que un conocimiento teórico será más que suficiente para que aprueben el examen; y al fin y al cabo para eso es para lo que vienen ustedes al colegio. ¿Su nombre? -añadió mirando a Parvati, que acababa de levantar la mano. -Parvati Patil. Pero ¿no hay una parte práctica en el TIMO de Defensa Contra las Artes Oscuras? ¿No se supone que tenemos que demostrar que sabemos hacer las contramaldiciones y esas cosas? -Si han estudiado bien la teoría, no hay ninguna razón para que no puedan realizar los hechizos en el examen, en una situación controlada -explicó. -¿Sin haberlos practicado de antemano? -preguntó Parvati con incredulidad- ¿Significa eso que no vamos a hacer los hechizos hasta el día del examen? -Repito, si han estudiado bien la teoría… -¿Y de qué nos va a servir la teoría en la vida real? -intervino de pronto Harry, que había vuelto a levantar la mano. La profesora Umbridge lo miró y dijo: -Esto es el colegio, señor Potter, no la vida real. -¿Acaso no se supone que estamos preparándonos para lo que nos espera fuera del colegio? -No hay nada esperando fuera del colegio, señor Potter. -¿Ah, no? -insistió Harry. -¿Quién iba a querer atacar a unos niños como ustedes? -preguntó la profesora Umbridge con un exageradísimo tono meloso. -Humm, a ver… -respondió Harry fingiendo reflexionar- ¿Quizá… lord Voldemort? -Diez puntos menos para Gryffindor, señor Potter -dijo. -¿Por decir la verdar ahora nos baja puntos? -preguntó Lyra. -Otros diez puntos menos para Gryffindor, señorita Black -informo- Y ahora, permítanme aclarar algunas cosas. Les han contado que cierto mago tenebroso ha resucitado… -¡No estaba muerto -la corrigió un Harry furioso- pero sí, ha regresado! - Señor-Potter-ya-ha-hecho-perder-diez-puntos-a-su-casa-no-lo-estropee-más. Como iba diciendo, les han informado de que cierto mago tenebroso vuelve a estar suelto. Pues bien, eso es mentira. - No-es-mentira-vieja-loca. -dijo Lyra haciendole burla. -¡No es mentira! -la siguió Harry- ¡Yo lo vi con mis propios ojos! ¡Luché contra él! -¡Castigados, señor Potter y señorita Black! -exclamó entonces la profesora Umbridge- Mañana por la tarde. A las cinco. En mi despacho. Repito, eso es mentira. El Ministerio de Magia garantiza que no están ustedes bajo la amenaza de ningún mago tenebroso. Si alguno todavía está preocupado, puede ir a verme fuera de las horas de clase. Si alguien está asustándolos con mentiras sobre magos tenebrosos resucitados, me gustaría que me lo contara. Estoy aquí para ayudar. Soy su amiga. Y ahora, ¿serán tan amables de continuar con la lectura? Página cinco, «Conceptos elementales para principiantes». Harry, en cambio, se levantó. -Entonces, según usted, Cedric Diggory se cayó muerto porque sí, ¿verdad? -dijo Harry. -La muerte de Cedric Diggory fue un trágico accidente -afirmó con tono cortante. -Fue un asesinato -le discutió Harry- Lo mató Voldemort, y usted lo sabe. -Venga aquí, señor Potter. Harry apartó su silla de una patada y Lyra quiso gritarle, porque tambien le habia pegado a ella sin querer. -Lleve esto a la profesora McGonagall, haga el favor -le ordenó la profesora Umbridge tendiéndole la nota a Harry. Harry la cogió sin decir nada, salió del aula sin mirar a nadie. -Vuelvan a su lectura -ordeno Umbridge. -Que lea Voldemort -se quejo Lyra guardando las cosas de Harry en la mochica del chico para despues hacer lo mismo con las pocas cosas que ella habia sacado- Nos vemos en el castigo, ridícula -saludo antes de salir a buscar a su novio.
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