-¡Hijo, come un poco más!- Le dijo la reina al ver que sólo movía la comida, y dio pequeños bocados- ¡Necesitas reponer fuerzas! -¡Estoy bien, madre! ¡Gracias por tu preocupación!- Dijo con pesadez, y ambos reyes se vieron. -¡Terminen de comer rápido, y recorran el castillo!- Dijo el rey animado- ¡Veo que tienes buen apetito, Ariana!- Nuevamente dejó limpio su cuarto. -¡Debería tener cuidado con lo que come princesa, no vaya a ser que arruine su esbelta figura! -¿Disculpe?- Pestañeo un par de veces, y aguantando las ganas de golpearlo. Se sintió ofendida. -¡Es una broma!- Dio una sonrisa seca- -¡Cuida tus modales!- Su madre lo miró seria- -¡Disculpe, princesa! ¿Acaso no tiene sentido del humor? ¿Nos vamos?- Se puso de pie y ella lo siguió. -¡Compermiso!- Dijo siguiéndolo, y puso

