El jardín de la casa era muy grande, tenia flores por todos lados, de todos colores y algunos árboles que parecían muy viejos. Era tan tranquilo y bonito. Pero no podía dejar de pensar en cuanto desearía tener a mis padres y hermanos aquí. Seguro a mi madre le encantaría este gran jardín y mi padre seguramente ya estaría haciendo un asado. Definitivamente los extrañaba mucho. -¿Pasa algo? te noto muy pensativa.-Dijo Nikolay. -No, no pasa nada. Es solo que extraño mucho a mi familia.- El agachó la mirada. -Se que tal vez me odies... -No, no digas eso, aún que tal vez no estoy del todo feliz de estar aquí créeme que no te odio, si no todo lo contrario.-Su cara había cambiado a una tierna sonrisa. -Me agrada escuchar eso.-Volteo a verme y yo le sonreí. -Sabes tienes un hermoso jardí

