La transformación de Nikolai fue lenta y dolorosa, tardó más de dos semanas en despertar, lo cual me indicó que ese hombre estaba destinado a grandes cosas. En la siguiente década, recorrimos el mundo conocido hasta ese entonces, mi nuevo acompañante me ayudó a reclutar a mi primer clan. Aquellos diez hombres con los que inicié mi clan fueron los únicos capaces de soportar el dolor y sobrevivieron, pues no todos los que convertí lo lograron, varios murieron en el intento, lo que sí pude comprobar fue que los convertidos por Nikolai soportaron mucho mejor su transformación, por lo que decidimos que fuera él quien hiciera la transformación. Pasaron los años y por más de un milenio no supe, ni de Catalina, ni de Mala’ikan, jamás volvieron. Lo cual me alegraba, no obstante, también me pr

