ALICE Traté de controlar mis gestos y mantener una sonrisa genuina, sin parecer que me encontraba tensa ante el pedido que me acababa de hacer. En cuanto me senté a su lado, miré la pantalla y no podía creer lo que estaba a punto de ver, éramos él y yo, en la cama, follando como unos malditos conejos. No podía dejar de mirar entre la pantalla y él, ¿Cómo… cómo es posible esto?, estoy segura de que no follamos. —Jamás pensé que tuvieras esas habilidades en la cama Alice —me sonrojé, porque la verdad, es que no sabía de donde es que Mark había sacado ese video. —Yo… no sé qué decirte, solo… —No hace falta que digas nada Alice, lo estoy viendo con mis propios y ni yo mismo puedo creerlo, ¿Cómo es que no recuerdo todo lo que hicimos?, fue… fantástico, maravilloso, embriagador; de solo ve

