ALICE La verdad es que ni siquiera había escuchado acercarse a la persona que me pedía ayuda. Por un momento, me quedé inmóvil porque no sabía si lo que escuchaba era cierto o solo era algún truco retorcido de mi mente. Sin embargo, al voltear y mirar quién es quién me pedía ayuda desesperadamente, me lleve una desagradable sorpresa. Una mujer de muy mal aspecto, con cicatrices por todo el cuerpo, su cabello enredado y sucio, en realidad toda ella olía muy mal, su aspecto era terrible y me entraron unas ganas enormes de llorar, de solo verla de esa manera tan inhumana. —¡Por favor, ayúdame a salir de este lugar! —repitió con angustia, podía ver el miedo en su mirada a pesar de que su cabello le cubría la mitad del rostro. —¿Por qué te encuentras en este lugar?, ¿Quién te ha mantenido

