ANDREW Ese pendejo me miraba con burla, su maldita sonrisa se la quería borrar de un puñetazo, pero me controlé lo mejor que pude. No es el momento de echar todo a perder, no cuando estamos a punto de atraparlo. —¿Te rindes tan rápido? —preguntó de forma burlesca— creí que serías un contendiente mucho más vigoroso, pero me doy cuenta de que no es así. —¿Qué quieres, Sanders? —estuve a punto de llamarlo por su verdadero nombre. —¿Qué quiero?, es una pregunta bastante… vaga, aunque ya sepas la respuesta, de todas formas, la responderé. Lo único que quiero es que te alejes de Alice y la dejes ser feliz… a mi lado —su maldita sonrisa, volvió a aparecer. —Feliz a tu lado —ahora quien se burló fui yo— ¿de verdad crees que lo será?, sinceramente lo dudo, sobre todo cuando mientes hasta por l

