[R E C U E R D O S]
Con la situación que estaba enfrentado con Harry su cuerpo había estado bastante adolorido y sus sentimientos la rebosaban a veces, pero lo que realmente estaba mal en aquel instante era el color de su marca de unión, durante años se había encargado de estudiar la unión entre alfas, con la poco información recolectada era difícil saber si algunas cosas podían ser ciertas o no, peor aún con las escasas cantidades de parejas con este tipo de unión incluso una investigación documental era difícil de realizarse, alrededor de tres años solo encontró a cinco parejas de alfas, y dos de ellos se negaron a declarar por los miedo que los grupos de odios llegasen hasta ellos.
Harry y Leire eran una pareja libre, ellos realmente no tenían ningún tipo de miedo al ojo público, siendo ella periodista reconocida y el un pintor con mucho más reconocimiento era difícil que su vida privada pasar desapercibida, su unión era algo que no pensaban ocultar, salir tomados de la mano a la calle eran pequeños placeres que también tenían derecho a disfrutar y no por ser una pareja fuera de lo ‘’normal’’ dejarían de hacerlo.
Al final eran ellos quienes tenían el derecho y potestad de llevar su relación como quisieran y de la manera que quisieran, pero Leire no estaba bien, no tenía información de lo que sucedía con su cuerpo, no había un libro que pudiese leer, y estando sentada al pie de su cama masajeaba su cuello.
Los días habían sido duros después de que Harry fuera internado, y ya pasado un mes de aquel acontecimiento era como si su otra mitad se hubiese escapado de pronto, aun podía ir a visitarlo, pero no era lo mismo.
Perdida en sus pensamientos acaricio el lado vacío de la cama, justo donde Harry dormía, su olor era tan tenue, aun podía sentirlo, sinceramente no era lo mismo, nada era igual desde que su alfa comenzó a enfermar, incluso su hogar, ya solo se sentía una casa vacía, no estaba el perfume característico de las pinturas recién abiertas, o la inusual risa del hombre.
Una parte de ella se había marchado sin siquiera avisar antes.
Leire se levantó de la cama negándose a llorar, sus emociones no le daban para más. Incluso había comenzado a usar la ropa de Harry para poder mantenerse en calor, se sentía como una omega débil necesitando a su compañero.
Pero solo era una alfa necesitando a su complemento.
Leire era alta, casi media lo mismo que Harry, solo que este le ganaba por unos veinte centímetros más. Cuando se habían conocido ella había quedado enganchada con él, un alfa de tez pálida, piel lechosa, era la ironía de la vida, Leire toda su vida había pensado que lo normal era encontrar a un bonito omega que le gustara acurrucarse y le diera las más hermosas crías que pudieran existir, incluso en el tiempo que había conocido a Harry estaba saliendo con un omega de ojos tan azules como el mar mismo, menudo de cabello castaño y una barba poco cuidada que picaba en su rostro cuando lo besaba, pero ella noto que su corazón estaba con Harry cuando conoció al artista.
¿Cómo explicarle a otro alfa que estaba enamorada de él? Era antinatural, dolió un poco cuando noto como las omegas se acercaban a quien su alfa interior había reclamado como su pareja, hacia todo lo posible incluso alejarlas, les decía que tenía omega, que estaba comprometido, incluso llego a inventar que sus pies olían tan mal que podrían llegar a levantar a un muerto.
Leire sonrió ante las memorias, sin duda esos recuerdos de la universidad habían sido intensos, descubrir que le gustaba y posteriormente amaba a alguien de su misma casta se había tratado de una aventura que le dejo tanto malos sabores en la boca como el amor de su pareja, sin duda lo mejor era lo último.
Se iba caminando al baño y recordó la grabadora que había dejado en la mesita de noche, la costumbre de grabarse hablando acerca de su historia era un hecho que como la ayudaba a no olvidar o caer en la demencia poco a poco.
‘’El 14 de abril del segundo semestre de periodismo decidí pasar por el sector de Artes, l universidad era enorme, y justo uno de mis profesores estaba en esa zona, era necesario que le pidiera un poco más de tiempo para terminar el reporte que había dejado asignado, lamentablemente antes de poder conseguir al profesor me topé con Harry Foster, el alfa que traía locos a todos los omegas de las demás facultades, incluidas a los de la facultad de periodismo.’’ Murmuro con cierto recelo Leire recordando como un omega de pelo rubio había estado acosando a Harry desde que se conocieron.
‘’Note lo incomodo que estaba Harry con ese omega desde metros antes de acercarme a ambos y mirar con odio al omega, creo que Harry internamente me lo agradeció porque su aroma a fastidio y desdén cambio con cierta rapidez a relajación y un toque sublime de afectividad, me gustaba eso, recuerdo que olía un poco a mandarinas, las comía todas las mañana antes de ir a ver clases, siempre fue un alfa algo excéntrico y descarado a mi parecer, pero así me estaba comenzado a gustar para aquel entonces.’’
El sonrojo que apareció en las mejillas de Leire fue tierno, la imagen de la mujer pelirroja con sus mejillas sonrojadas y los ojos brillando al recordar, sentía que eso era todo lo que le quedaba después de que Harry comenzó a presentar los síntomas de su enfermedad, desconocía al tipo que estaba internado en la clínica, sin dudas ese no era su pareja.
‘’Ese omega me odiaba, decía que yo había volteado a Harry, incluso después de nuestra boda siguió intentando frecuentar a Harry de cualquier manera posible, hace unos meses apareció a decirme que toda la enfermedad de mi alfa era mi culpa.’’ Leire frunció el ceño, miro sus uñas y se cuestionó si aquello era su culpa, había leído que algunos alfas desarrollaban algún desequilibrio emocional bajo la exposición constante a las feromonas de otros alfas, en este caso su pareja, pero no había certeza de que si aquello era cierto o no, quizás solo eran suposiciones de la gente para intentar asustar a lo alfas que tenían inclinación hacia su misma casta.
‘’En fin, el en serio pensaba que Harry en algún momento se interesaría en él, el punto en ese instante era que yo estaba orgullosa del cambio en el estado de ánimo que había logrado en Harry y cada que podía se lo restregaba en la cara odiosa que tenía, sí, era una actitud infantil, pero eso realmente no me importaba, esa vez tome a Harry de la mano y lo saque de la situación incómoda en la que estaba con ese omega, fue sencillo hacerlo.’’ Sintió como su corazón se aceleraba ante la mención de esa situación, ella realmente estaba feliz de tomarse el atrevimiento de tomar su mano.
‘’Fue como tocar a un ángel, no miento, me sentí en las nubes, esperanzada de que Harry podía formar parte de mi vida y que tendríamos un amor tan puro, casto y arrollador que jamás terminaría.’’ La risa de Leire resonó en la habitación, estaba con una copa de vino tinto en su mano derecha, sentada en un pequeño banco hablando a la nada.
‘’Leire, eres tan bonita, tus cabellos son del mismo color del infierno que cualquier mortal quisiera visitar solo para obtener un poco de tu mirada.’’ Recito la frase del alfa.
Aun sentía como su piel se erizaba, con un jadeo evito que el sonrojo se expandiera, las feromonas de la alfa se expandieron con rapidez por todo el cuarto, era como si aun en la lejanía Harry lograra calentar lo más insensato de su pensar.
‘’Fue esa la frase que me dijo luego de que lo tomara de la mano y lo obligara a salir de tan penosa situación. Esa frase me hizo ver otra fase de aquel artista talentoso que escondía la careta triste de Harry.’’
‘’Aunque después de eso, no hubo mucho más movimiento sino hasta un par de meses después que me dejo ver una de sus pinturas.’’ Recordó la bonita puesta en tonalidades cálidas que le había enseñado, su corazón latió con fuerza él le había dicho que esa puesta de sol era como Leire, en realidad admitió que cuando la pinto pensó en Leire y lo bonito que seria que los paisajes fueran inspirados en ella, porque sin dudas todo sería un poco más perfecto.
‘’Recuerdo un pequeño cuaderno que tengo donde anote todo lo que conocía de Harry al momento de enterarme, desde su color favorito hasta la historia de la vez que se cortó el dedo en un intento de abrir un bote de pintura con un bisturí.’’ Se rio en voz alta, con facilidad se levantó de la cama y camino hasta su armario, salió con una caja de metal que cuando la alzo hizo un sonido extraño, la caja era sencilla, pero con muchas cosas que la hacían especial.
‘’Veamos que tenemos aquí.’’ Murmuro volviendo al banco y dándole un sorbo al vino, este quemo cuando bajo por su garganta. Abrió la caja y dejo caer la tapa al suelo, era un poco descuidada con la cantidad de vino que tenía en su sistema. ‘’Cuando el arte se vuelve amor’’ murmuro con melancolía, era el título que le había colocado al pequeño librillo. Termino leyendo en su mente.
«Dia uno de haberme topado con ese alfa.
Hay un alfa en la facultad de artes que es más alto que yo, y tiene cabello castaño achocolatado con unos bonitos rizos que me hacen querer tirarlos tan fuerte.
¿Es extraño sentir esa necesidad? No estoy segura, solo siento que no le caigo bien a ese tipo, esquivo mi mirada luego de que noto mi presencia, eso me hizo sentir algo triste.»
Casi se ahoga con el vino después de leer eso, no recordaba haberlo escrito, pero era gracioso, ¿Harry había actuado de esa manera? No podía recordarlo, pasaron días antes de poder acercarse al alfa. Paso a la siguiente página del librillo esperando encontrar algo más feliz.
«Dia uno de cuando conocí a Foster.
Es un tanto extraño, creo que me agrada, está loco como los demás de la facultad de arte, pero hay algo que me carcome por dentro, y es su mirada, es tan bonita que hace que olvide lo que estaba a punto de decir, ¿es bueno eso? No lo sé, pero descubrí que le gustan los colores cálidos más allá de los tonos fríos, en realidad los aborrece, peor aún, odia la teoría del color porque dice que es tonta y que no la obedecerá porque no siente que sea real la necesidad de complementar unos colores con otros.’’»
Rio en voz alta, Harry era extraño. ‘’¡La sigue odiando, Leire del pasado!’’ rio con más fuerza aun. ‘’La odia tanto que la usa muy poco, pero la usa, tienes que tener un buen ojo para poder ver en donde están los colores fríos.’’ Dijo recordando la frase que había dicho el alfa al momento de mostrarle uno de sus cuadros. ‘’Veamos que más hay aquí.’’
«Dia dos de haber conocido a Harry, primera interacción personal.
Tiene melancolía en su mirada, pero nunca luce triste o melancólico en lo absoluto, solo es medio insensato, pero también se ríe con tanta fuerza que un par de hoyuelos aparecen en sus mejillas y pequeñas arruguitas salen a los costados de sus ojos, es un tipo guapo que resulta familiar.
De todas las personas que conozco de la facultad de arte Harry es el más genuino, admite lo que odia y no dudara en hacértelo saber, es un buen tipo, me gusta estar con él, me hace sentir casi tan calidez como su arte, creo que eso no es normal.
Quiero besar sus hoyuelos y acariciar las pequeñas arrugas que aparecen al lado de sus ojos, el sin duda es sublimemente precioso.
Eres una alfa, Leire concéntrate. »
‘’Leire del pasado, sigues siendo una alfa, tu casta no define de quien puedes enamorarte, cariño.’’