Cambio de look . Capítulo -6

914 Words
Llegó empoderada con mi cambio radical que tuve que hacerme para quedarme con el puesto. Ya que mi jefe era un hombre distinguido que viajaba mucho. Me dejé haser el cambio porque yo tenía aproximadamente dos años vistiendo cómo nerds por esconderme de mi verdugo que era mi novio, quería abusar de mí. Yo quedé traumada y no quería que ningún hombre me tocara, me vestía así para que nadie se fijará en mí. Mi padre me ayudó con una buena especialista en su área y, ya que me viera enamorado desde el primer día de mi jefe. Ya me daba vergüenza andar así con él, un hombre tan elegante como él es. En la oficina: Arthur se encuentra en su escritorio organizando unos papeles cuando entra María Fernanda, su asistente personal. _ Buen día, jefe como está. Él deja todo lo que hace para contemplar lo que acababa de llegar y el aroma que lo traía loco. _ Buen día, María Fernanda, yo estoy bien gracias. Y usted cómo estás. _ Yo estoy muy bien, gracias. Le contesté también _ que hay de nuevo le decía mientras acomodaba Mi ordenador en mi escritorio y revisaba algunos documentos. _ Todo bien. Tenemos una cena mañana en la noche con unos ejecutivos, y usted me acompañará… Dónde y a qué hora. Le pregunté. En el restaurante Madison, yo me encargo de recogerla en su departamento. Está bien perfecto. Suena el teléfono de Arthur y él antes de contestar me pidió que regrese a mi escritorio. -Te deje unos documentos para que lo revise, yo saldré a contestar esta llamada. Arthur: llamada de Sandra. Halo dime cariño todo bien¿qué pasó?. -Es que quería avisarte que regreso hoy en la noche para que me recojas al aeropuerto y de una vez cenamos que te parece. -No cariño, no puedo recogerte a esa hora estaré en una reunión de la empresa con unos ejecutivos. -Bueno, está bien entonces. -Pero cogeré un Uber. -Si lo are. Fin de la llamada. Era Sandra mi prometida, pero aún no quisiera que regrese sería un caos y me arruinaría conquistar a Fernanda. A la media hora de estar tanto tiempo en esa sala de juntas, me dirijo a mi oficina y me siento en el escritorio para firmar unos papeles. Pero no me puedo concentrar en lo que hago, la belleza de Fernanda me deslumbra. El sonido de mi teléfono despertó de lo más profundo de mi pensamiento era de mi niñera. Llamada de rosa a la niñera: ¿Dígame rosa que pasó?. -La Nina no quiere comer. Y se comporta extraña, está llorando mucho, no sé qué hacer y tiene mucha fiebre. -¿Usted le dio su mejora para la fiebre.? -Si hace rato eso. -Ok está bien, yo salgo para allá enseguida. Fin de la llamada de la niñera. María Fernanda: Me preocupa que mi jefe después de coger esa llamada salió corriendo, ¿acaso? Tendría algún programa en la empresa o familiares. Salgo de mi jornada de trabajo y me voy para mí, al apartamento. Mi amiga me espera para salir con unos compañeros de su trabajo, uno de ellos cumple años y lo celebraremos En una discoteca voy a beber y a bailar un rato no todo es trabajo. Me arreglo y me pongo lo de la foto. Salimos para la discoteca cuando llegamos nos estaban esperando en una mesa VIP. Ella me presento con el resto de los demás, el cumpleañero no me quitaba la mirada de enésima. Al rato me pidió bailar y, acepte. Cuando me encuentro en la pista de baile alcance a ver a mi jefe, estaba con un amigo y me alcanzó a ver, yo voy camino a Asia donde está él, me saluda estirando la mano y después yo a él. Me presenta a su hermano y me brinda su copa mientras me dices que me siente en su mesa. El hermano Me estrecha su mano mientras me saludaba. -Hola, María Fernanda Mientras le estiraba la mano a lo que él me dijo. Hola María Fernanda, mi hermano me ha hablado mucho de usted. Yo le contesto. Que bien. Con una sonrisa satisfactoria. Mi jefe me dice: -Hola, no sabía que usted se divertía en estos lugares. Yo le contesto el saludo y le contesto. -Si yo tan bien me divierto, soy joven aún, yo estoy con unos amigos. Uno de ellos está de cumple hoy. Él continuó diciendo. -Ok felicitarlo de mi parte. Yo le contesto tomando un poco de bebida de su copa que me brindo. -Si lo are. Le digo. Me voy a la mesa que me esperan. Él me dijo. Ok está bien, pero no se olvide de la cena de mañana y no se embriague mucho. Ok está bien, descuide. Mientras caminaba a mi mesa. La noche entera la pasé con el cumpleañero, que yo le gustaba mucho, él era un morenito, alto, fuerte, cumplía 25 años. Ojos de café y labios del color de la manzana bien carnoso que se veía. Me pidió su número y se lo di. Bailamos toda la noche. Pero mi jefe no me quitaba la mirada de encima. La noche se fue y nosotros nos fuimos también, ellos nos cortaron hasta llegar a casa y de ahí se marcharon. Toda la noche me quedé extrañada porque mi jefe salió de la oficina muy alterado, y hace un rato que lo vi muy contento en el club. No entiendo.
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