Luego de meditar durante un rato la novela original, mi confianza se volvió más fuerte, claro que la reacción de Alexandra no era agradable en la novela, pero hubo un problema que no estaba en la novela original. Y era Griselda, la niñera, que se encargó de la educación de Elian desde su infancia. Claro que Griselda nunca estuvo a su lado, pero se aprovechó de su condición de niñera y tomo poder para controlarlo a su gusto, porque según ella, sus palabras siempre eran las correctas. Pero, para poder controlarlo debía alejar a todas las personas a su alrededor, así que con el tiempo Elian evitó a todos, menos a Griselda "Y cómo Alexandra no sabía nada al respecto, lo perseguía a todos lados.." pensé y como resultado el trauma de Elian se había intensificado debido a las malas acciones de Alexandra. Pero, entonces se recuperó tras conocer a Claudia y así fue así como conocio su destino, para Elian, conocer a Claudia había Sido su salvación, la luz al final del túnel "Pero es tan lamentable que tenga que sufrir hasta entonces..." Si Claudia era realmente el destino de Elian, debía ayudarlo a superar su trauma y que sea feliz hasta entonces, tal vez entonces cuando la conozca a ella, me estará agradecido, así que decidí cuidarlo hasta el día de nuestro divorcio, incluso si ese no fuese el caso, sentía una gran responsabilidad de cuidarlo como adulta que era.
La única manera de hablar y poder ayudarlo, es que él me hiciera frente y confiara en mi.
*Al día siguiente*
Fui al campo de entrenamiento en el que sabía que Elian se quedaba más tiempo durante el día.
Alexandra: Hola
Tan pronto como lo salude, su cara se endureció, ví como abría la boca ligeramente para decirme algo, pero se calló. Para mí era una clara advertencia se que no lo molestará más, al observarlo bien, me di cuenta que era muy cauteloso, en cambio le sonreí alegremente al mirarlo. En el momento que intente dar un paso, ví como él se estremeció y retrocedió. Entonces en lugar de detenerme frente a él, pase por su lado girando viendo a un grupo de caballeros que estaban reunidos a su alrededor.
Erick: ¿qué le trae por aquí señorita?
Preguntó Erick muy alegre aunque muy curioso por su presencia en ese lugar, los ojos de los demás caballeros también brillaban por mi presencia. Todos se preocupan por Elian, así que estaban claramente interesados en su esposa, Alexandra.
Alexandra: Oh, estoy intentando saludar a todos mientras paseo por la mansión, ya que este es mi nuevo hogar, así que quería verlos y conocerlos a todos.
Pedro: Entonces señorita ¿viniste a vernos?
Alexandra: ¡¡Si!!
Sus ojos y labios temblando cuando asenti muy emocionada y abrieron los ojos como plato, entonces ví cómo Erick el representante de todos ellos, doblo la rodilla, luego levanto la mano hacia su pecho izquierdo y me miró fijamente a los ojos.
Erick: Oh señorita... Estamos muy conmovidos.
Le sonreí, su expresión era demasiado cortés y desbordante, antes de darme cuenta ya estaba rodeada y charlando animadamente con los caballeros. Entonces le di la espalda a Elian y seguí riendo, sabía que me estaba observando con descontento desde la distancia, así que pretendí no saberlo. Entonces un caballero se inclinó hacia mi y me susurró en voz baja.
Pablo: Nuestro joven maestro es un poco complicado y rudo.
Alexandra: Si, lo sé.
Dije imitando su comportamiento, inclinándome y susurrándole cómo si estuviéramos hablando en secreto. Todos los caballeros se echaron a reír ante mis palabras. Al mismo tiempo las cejas de Elian se movían ligeramente desde la distancia al ver aquella escena.
Alexandra: Bueno él es así, ya que no duele hablar mucho.
Era cierto, Elian era tal como lo describían, pero yo lo dije amablemente para que no hablasen mal de él. Entonces me incline profundamente, las acciones que están haciendo llamaron la atención de todos los caballeros y todos comenzaron a inclinarse
Alexandra: Esto es un secreto...
Mientras hablaba escuché un sonido proveniente de alguna parte, pero no me importo, así que baje la voz lo más que pude para que Elian nunca pudiese oír.
Alexandra: Pero sigue siendo guapo y encantador.
Al escuchar mis palabras, todos los caballeros agrandaron los ojos, incapaz de hacer algún ruido mire a Elian que aún permanecía a la distancia.
Alexandra: Es muy guapo.
Repetí una vez más seriamente. No importa cuánto supiera la historia de él, era una persona difícil de comprender, pero. pesar de todo seguía siendo muy guapo. Era lo que pensaba, así que les dije seriamente.
Alexandra: Además me sorprendió mucho la primera vez que lo ví.
Todos los caballeros se quedaron sin palabras ante mis comentarios.
Erick: Bueno.. Eso es cierto.
Rompió por fin Erick el silencio y todos asintieron con los brazos cruzados. Fue entonces cuando algunos caballeros comenzaron a reaccionar y otros se echaron a reír.
Elian: ¿Qué pasa?
Elian estaba justo detrás de mi, nadie se había dado cuenta, tenía el ceño fruncido. Sus ojos estaban puestos en Erick, de repente todo quedó en silencio, la atmósfera se volvió inusual, y no pudieron soportarlo, no solo yo, sino que los caballeros estaban helados, sentía mi corazón latir fuertemente por pura ansiedad, temía que me hubiera escuchado, lo había llamado guapo sin ninguna razón. Entonces los caballeros que estaban sentados, empezaron a levantarse agitando las manos.
Pablo: No es gran cosa..
Pedro: Si, realmente no es nada..
Julián: Por cierto Elian, Felicidades por haberte casado, realmente te envidio.
Elian: ¿de qué están hablando...?
Ví como su rostro se volvía más extraño, finalmente sus ojos se volvieron hacia mi, quizá porque no creía que escuchaba las palabras correctas de los caballeros. Tal vez debería irme por hoy, pero el llamado repentino canceló lo planeado.
Griselda: Joven Elian.
Al mismo tiempo mire como su cara y cuerpo se endurecieron de manera diferente de antes. Mire a Griselda y a Elian con ojos de halcón. Eso es todo. Está es la razón por la que he estado tan cerca de él todo el día, ví como Griselda se acercaba a él, me quedé cerca de su espacio, pero sin acercarme demasiado.
Había una razón por la cual había estado cerca de los caballeros manteniendo cierta distancia.
Griselda: Tienes que hacer la tarea que te dejo el Duque.
Elian: Ya la hice...
Griselda se acercó a Elian, tras saludarme con moderación. La voz de Elian parecía haber perdido el alma. Antes de que me diera cuenta, todos los caballeros habían regresado a sus posiciones, cómo si fuera ya algo natural, entrecerraba más los ojos ante su presencia.
Griselda: Jóven, vámonos.
Sus acciones y sus palabras fueron amables, pero a mí no me iba a engañar, había una presión silenciosa cómo si estuviera ordenando a la fuerza, tras observar lo suficiente, me interpuso entre los dos.
Alexandra: Elian me estaba hablando.
Ante mis palabras ví como Griselda se volvió hacia mí.
Griselda: Señorita.
Ví cómo sus ojos cambiaban en un instante, trate de ignorarla por completo.
Griselda: No importa lo pequeña que seas, no puedes interrumpir el horario del Joven Elian.
Me advirtió con un tono de voz amenazante.
Griselda: Quiero decir, si un niño no sabe nada, no debería hablar.
Sin embargo no me ví afectada por su amenaza.
Alexandra: ¿y no puede ir después de nuestra conversación?
Griselda: Debe hacerlo a la hora señalada. Será mejor que tengan una conversación más adelante. Joven Elian, vámonos.