++++++++++ Al final me salí. No podía estar un minuto más en esa habitación. Me estaba matando. Era como estar encerrado en una caja llena de fuego, viendo a Juliette allí, desnuda, indefensa, expuesta, y yo… a un paso de hacer una estupidez que nos costaría la vida a ambos. No, tenía que huir. Tenía que sacar mi maldito cuerpo de ahí antes de que la tentación me destruyera. Me fui a encerrar a otra habitación, una cualquiera. Cerré la puerta con violencia, me dejé caer en la cama, y me quedé mirando el techo durante horas. No dormí. ¿Cómo iba a hacerlo, después de lo que había visto, de lo que casi hice? Cada vez que cerraba los ojos la imagen volvía: su piel, su respiración tranquila, ese maldito cuerpo perfecto. Y la culpa, la culpa me trituraba los huesos. +++++++ Cuando amaneció,

