+CLAIRE+ Me levanté antes de que sonara el despertador. No dormí bien. Pasé la noche girando de un lado a otro, con la cabeza llena de pensamientos que no me dejaban respirar. Me duché con agua tibia, como si eso fuera a borrar la incomodidad que siento por dentro. Abrí el armario y lo vi colgado ahí: mi vestido azul, ceñido al cuerpo, con esa abertura lateral que muestra apenas lo suficiente como para provocar miradas. Era perfecto… y, al mismo tiempo, una condena. Lo elegí no para complacerlo, sino porque quería recordarme que todavía puedo proyectar control, aunque por dentro me sienta quebrada. Al salir de mi habitación, el taconeo resonó en el pasillo como un pequeño anuncio de mi presencia. Y ahí estaba él. Philippe. Apoyado en el marco de la puerta del pasillo, con esa media sonri

