REAGAN No dejo de pensar en ella, ¿en dónde diablos se metió? Piper nunca ha sido valiente, tampoco demasiado inteligente, el miedo que le ha infundido nuestro padre, ha sido suficiente como para acabar con toda la confianza y respeto que tenía por ella misma, y ahora, me ha dejado sola con ellos dos, es un infierno no saber qué es lo que está haciendo, antes era demasiado predecible, pero ha cambiado su estrategia, no tiene amigos, eso lo sé, entonces, ¿quién la ayudó? —Reagan, ¿me estás escuchando? Tengo que pensar, tal vez si salgo por aire fresco, mis pensamientos se despejen. —Reagan. Respingo de mal humor, saliendo de mi ensimismamiento, el bullicio del comedor universitario es una constante irritante. Mis amigas parlotean sobre vestidos, fiestas y chicos. Cosas que solían im

