Capítulo 1: Este es mi reino

1684 Words
Andrea: En clase de gimnasia. Había terminado de dar una voltereta para luego ser rodeada de aplausos y halagos. Sin duda era la mejor. Al igual que cada clase. No podía pedirle mucho a la vida, era popular y lista; sin mencionar extremadamente fuerte y ágil. -Otra nota perfecta Cruz- escuche decir al entrenador -Al igual que cada mañana- dije mientras me retiraba del gimnasio Yo mandaba. Este era mi reino. Y lo hubiera seguido siendo hasta que ese día a mi salón de clases llego un alumno nuevo. Nunca pensé que el fuera una amenaza, nunca pensé que él hubiera llegado a ser diferente. Jamás me imagine que desde ese día mi lujosa vida se vería opacada por él. Estábamos sentados con apenas unas horas para que se acabaran las clases de ese día pero... ¿Eso detuvo a ese alumno de venir? Pues la respuesta es no amigos. -Les presente a su nuevo compañero de clases su nombre es Axel Blake- le presento la profesora Me recosté sobre mi pupitre y apoye mi mejilla sobre mi mano ya algo aburrida. -El viene de Londres; por favor sean amables con él y háganlo sentir como en su casa- dijo la profesora cuando lo invito a tomar asiento. El vio su asiento con una mirada de desprecio como si en realidad no le agradara nada estar en ese lugar y antes de darme cuenta me miro; a decir verdad no le tome mucha importancia, aunque suene arrogante muchos chicos solían mirarme, pero... algo en su mirada era diferente, no sabría decir con exactitud que era pero se sintió extraño. Naturalmente comprendí que era una sensación que no me agradaba. Las horas pasaron mientras la profesora de historia hacia preguntas. -¿Alguien puede decirme que era afrodita en la mitología griega?- pregunto la profesora -Era la diosa del amor- conteste naturalmente como todas las clases -En realidad...- Oí una voz intercediendo en la conversación- Siendo más exactos ella era la diosa de la belleza, el amor, el deseo y la reproducción- esa era una voz nueva. Esa fue la primera vez que oí hablar a Axel Blake. Su mirada era desafiante ¿Qué rayos se supone que estaba haciendo? -¡Claro que lo sé!- espete molesta- Pero a menudo se alude a ella en la cultura moderna como la diosa del amor- contraataque -A veces es mejor dar las respuestas correctas o simplemente no darlas -¿Qué?- exclame indignada -Las cosas se las hace bien o no se las hace- me contesto con simpleza. Vaya engreído. ¿Qué le pasaba a este chico? Iba a responderle cuando el timbre sonó. Aunque todos en la clase nos quedaron viendo a ambos, era la primera vez que alguien me corregía y eso no me gustó nada. ¿Qué se creía ese insignificante humano? Pero era algo que no se quedaría así. Salí del salón con mi mochila, extremadamente molesta. Ni siquiera le preste atención, solo pase de largo. Pero lo espere en la puerta de la salida. ¿Él se tenía que ir a su casa no? Entonces tendría que pasar por ahí. Espero unos 30 minutos. ¡30 minutos de mi valioso tiempo! ¿Qué tanto hacia ahí adentro? Cuando salió lo vi bien. El chico tenía cabello n***o y unos ojos azul oscuro. ¿Era guapo? Pues les contestare con todos los suspiros que lanzaron mis compañeras al verlo por primera vez. Pero me importaba una mierda eso. Conocía a miles de chicos igual que él y mejores. Pero lo que paso esta mañana no se podía quedar así. -¿Esperaste mucho por mí?- lo escuche decir, el modo en que él hablaba hacia que me moleste, era tan... tan... sobrado. -Aclaremos algo niño....- me interrumpió -Yo tengo 18 y tú 17; y sin embargo yo soy el niño- sonó sarcástico -¡No me importa cuántos años tengas! Esperen... él dijo que yo tenía... ¿17? ¿Y el cómo rayos sabia mi edad? -Pues entonces niñita no me hagas perder mi tiempo. – dijo mientras siguió caminando Me moleste. Enserio me moleste. -¡Suficiente! ¿Crees que esto es un juego? Que te quede algo bien claro. ¡Este es mi reino! -¿Reino?- espeto burlón –Pues si tú eres la reina; yo soy el rey- dijo con una sonrisa triunfante dibujada en su rostro -No tienes idea de con quién te estas metiendo- dije sonando amenazante -¿Y qué no más podría hacerme una medio vampira? Mi corazón se detuvo. ¿Cómo sabia eso? Mi padre iba a matarme. Nadie debía enterarse de eso. -Como... No sé de qué hablas...- soné a la defensiva -Tranquila que yo tampoco soy humano- intercedió -¿Qué?- ahora si ya estaba realmente confundida -Soy un vampiro también No podía creerlo... Pero eso tenía sentido. Pero si eso era cierto él debía ser un vampiro puro. Solo los puros pueden sentir la presencia de otros vampiros cerca. Así que él ya lo sabía. -Como sea quiero que te alejes de mi vida. Como lo dije antes la que manda aquí soy yo. Para que puedas entenderlo "Es mi territorio"- dije mientras le planteaba como eran las cosas aquí. -Creo que un territorio debe ganarse, si quieres demostrar que eres la mejor hazlo con hechos y no con palabras -¿Qué propones?- pregunte curiosa -Un reto- dijo sin titubear en ningún momento -¿Cómo un desafío?- pregunte -Algo parecido a una puesta -¿Y qué apostarías?- dije interesada -Bueno ¿Qué quieres?- pregunto -Que te salgas de mi vida para siempre- fui directa -Hecho. Sin embargo si yo gano, tendrás que entretenerme para el resto de tu vida. ¿Entretenerlo? ¿Qué? -¿Eh? -Mira me obligaron a venir aquí ¿sí? Así que lo único que quiero es algo de diversión. Si demuestro ser el mejor entre tú y yo; Tú serás mi esclava personal -Sabes suena mejor el término "Entretenimiento"- dije algo hostil -¿Aceptas? -...- Dude -¿O tienes miedo de que demuestre que yo soy el mejor?- sonó desafiante ¡Maldito arrogante! -Hecho- dije mientras estiraba mi mano para cerrar el trato -¿Qué haces?- pregunto extraño mientras me veía raro -Cierro el trato- dije esperando su mano -Esa no es forma de cerrar un trato- aclaro -¿Cómo quieres cerrarlo?- dije mientras cruzaba mis brazos -Pues como los vampiros lo hacen- dijo serio mientras miraba hacia mis manos -Hablas de un... ¿Pacto?- dije algo confundida mientras agarre mis muñecas y las apegue a mí. -Naturalmente- respondió sereno –Por las reglas ancestrales ¿En qué consistía un pacto de vampiros? Simple. Era un pacto de sangre. Cada quien bebía sangre del otro, generalmente una pequeña mordida bastaba. Al principio mis dudas me rodeaban ¿Sería una buena idea hacer un trato con este vampiro parado frente a mí? Es decir... No conozco nada de él. -¿Qué esperas?- pregunto en un tono algo impaciente irrumpiendo así en mis pensamientos Supongo que mi orgullo era más fuerte El estiro su mano hacia mí. Lo mire por unos momentos con algo de recelo. El mirar de sus ojos a los míos era algo que lograba intimidarme Tome su brazo, apenas sentí su piel, lo note; era fría, totalmente fría. Yo no era así; después de todo soy media vampira mi temperatura es media. Acerque su brazo a mi rostro y rápidamente clave mis dientes por la parte de su muñeca, solo tomo unos segundos, aunque su sangre no era como ninguna otra que haya probado. Cuando me separe; su brazo regreso a él, mientras por unos segundos se examinó su muñeca donde estaba la marca de mis colmillos. El chico ni siquiera reacciono, fue como si no le hubiera dolido nada. Me limpie la poca sangre que tenía en la boca y después estire mi mano hacia él. El agarro mi muñeca rápidamente pero al hacerlo inevitablemente me jalo un poco hacia el por la fuerza que uso, acerco mi muñeca cerca de su rostro; se tomó la molestia de examinar cada parte de ella, y juraría que hasta la olfateo un poco para luego ver como sus ojos cambiaban a un color rojo intenso. Yo ya había escuchado que los vampiros puros al momento que van a atacar sus ojos cambian de color. Aunque nunca lo había visto hasta ahora. Mis ojos simplemente no pueden hacer eso, solo soy una medio vampiro. Para ser honesta la mordida dolió, sus dientes se clavaron en mi piel y sentí algo arder, fue inevitable para mi soltar un quejido de dolor cuando lo hizo. Nunca antes nadie había tomado sangre de mí, así que no sabía lo que se sentía exactamente, para ser honesta era una sensación que no me gustó nada. -Ya... b-basta... d-duele...- dije entre cortante. Él se separó de mi después de eso, y examine mi muñeca lleno de manchas de sangre corriendo aun de ella, la herida de su muñeca cicatrizó rápido solo fue cuestión de segundos; después de todo él es un vampiro puro, pero la mía no. Y simplemente... dolía. Antes de darme cuenta lo vi rasgar parte de su camisa y sin permiso alguno tomo mi muñeca y empezó a envolverla con ella. El... lo hacía para detener la sangre que corría de esta. -Nunca antes nadie había bebido sangre de ti ¿No es cierto?- sus palabras me tomaron por sorpresa -¿Cómo sabes eso?- pregunte rápidamente mientras terminaba de envolverla por completo -¿Soy tan obvia? -Tu cara me lo dijo todo.- contesto tranquilo - Me lo hubieras dicho y así hubieras sido más dócil contigo cuando mordí- fue extraño, él estaba siendo amable supongo. -De acuerdo -Nuestro trato está hecho Cruz.-dijo sonriente- Mañana empieza el juego- fue lo último que dijo cuándo lo vi marcharse. Ese fue el día. El día en que mi reino se derrumbó. Sin saber en qué lluvia de problemas me metería desde que hicimos ese pacto. Cuando nuestro destino fue sellado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD