Aun recuerdo ese día, todas las noticias hablaban de nuestra naturaleza los alfas eran los exitosos. los omegas gente común, con vidas comunes, los betas eran como un comodín de belleza andrógina.
Todos los gobiernos solicitaron que sus ciudadanos se hicieran esas pruebas para determinar que naturaleza tenían, la mía fue de Omega y tendría que esperar a ser reclamada, muchos sintieron lastima por los Omegas, ya que no podíamos procrear sin ser reclamados, porque solo una Alfa activaría nuestro celo.
La vida se fue acostumbrando a estas naturalezas, acompañada con escándalos claro, porque artistas. empresarios, parejas conocidas terminaban reclamando o siendo reclamados por otras personas, así que muchas relaciones ya establecidas terminaron de manera abrupta.
Mi vida era normal, veinticinco años y aun no había sido reclamada, pero tampoco me importaba, estaba bien con mi vida, tenia un departamento, trabajo en la librería más grande del lugar, aunque para muchos era motivo de lastima, pero no le daba importancia.
Mi día empezó a las siete de la mañana, me di un baño rápido, me puse lo primero que encontré y fui a mi cafetería de siempre por mi bebida de siempre, matcha latte, ya era una costumbre, Mike el chico de cafetería ya tenia lista mi bebida, nos llevamos bien el es un Beta, tiene más rasgos femeninos pero es un chico al final de cuentas.
-Gracias Mike-
-Toma, un muffin de chispas para el camino-
Le sonrió y salgo de la cafetería, voy a cruzar la calle cuando un coche freno de golpe, a centímetros de golpearme, no podía distinguir a la persona de dentro, sentí un cosquilleo recorrer por todo mi cuerpo
-Oye, fíjate, casi me matas-
No hubo respuesta y no me iba a quedar a espera de una, se me hacia tarde, corrí hacia la librería, aun sentía ese cosquilleo seguro por la adrenalina de casi ser atropellada.
-Llegas tarde-
-Lo se, casi me atropellan-
Gloria puso una mirada de susto, era la gerente y casi una figura materna, pero aun no deja de ser mi jefa
-Lo bueno es que no te paso nada-
-Por poco, pero ahora si ya llegue ahora pongámonos a trabajar-
Gloria sonrió y acomodamos libros, yo salí a recibir un cargamento de libros nuevos, mas que nada libros sobre las nuevas naturalezas.
El día paso volando, el incidente ya había quedado en el olvido y por fin ya era la hora de la comida
-Me iré a comer ¿Necesitas algo más antes de que salga?-
-Si, que no te maten cuando regreses-
-Hare lo posible-
Sali de la librería y camine unas cuadras, hoy tenia antojo de un spicy atún o de salmón tal vez, entre al local y pedí mi comida, después de unos minutos ya estaba lista, me acerque a caja y sentí un cosquilleo, me rasque el cuello en acto reflejo, pague mi comida y al salir del lugar coche con alguien.
Era alto, piel blanca, ojos grises oscuros, cabello n***o, traje n***o, el cosquilleo se hizo mar fuerte
-Lo siento no te vi...-
-¿Estas bien?-
-Si...-
Me agache para recoger la comida que se me resbalo de las manos, podía sentir sus ojos siguiendo cada movimiento
-Lo siento, ¿Se arruino tu comida?-
La revise, no se rego
-Descuida gracias a ti se mezclo bien-
Soltó una bufido
Nos quedamos viendo un instante, sentía un calor que emanaba de el y que me jalaba, el sonido del teléfono rompió el contacto, era el mío
-Gloria ¿Todo en orden?-
-Si, podrías traerme un frappe-
-Claro paso a comprártelo, ya voy para allá-
El no dejo de verme
-Bueno, adiós-
Di un paso a lado y me fui por el frappe de Gloria, conforme me aleje el cosquilleo se detuvo, al llegar la cara de sorpresa de Gloria -
-¿Estas bien?-
-Si ¿Por?-
-Tienes la cara roja ¿Tienes fiebre?-
Gloria me puso su mano sobre mi frente, sentí el cambio de temperatura
-Estoy bien, hace mucho calor afuera-
Gloria asintió, le di su frappe, y continuamos con nuestro día, dieron las seis de la tarde y mi hora de salida, tome mis cosas, Gloria ya se había ido, apague todo y cerré.
Mire hacia el cielo, parece que va a llover, me apresuro para llegar a mi casa, pero el destino jugo en contra mía y a mitad de camino un aguacero torrencial cayo sobre mi, un coche n***o se detuvo de golpe frente a mi, se bajo la ventana del copiloto y ahí estaba el.
-¿Te llevo?-
Lo dude un segundo, solo un segundo, después de todo el es un desconocido y como si supiera la respuesta abrió la puerta y subí
-Gracias-
-No te preocupes, que bueno que pasaba por aquí, dime por donde vives-
Le indique, puso la dirección en su GPS y avanzamos
-¿Trabajas por aquí?-
-Si, en la librería grande-
-Oh si la eh visto-
-¿Y tu?-
-Yo estaba de paso, trabajo en Clare Corp-
-Oh creo que escuche de esa empresa telecomunicaciones ¿cierto?-
-Así es-
-Si y además tienes la pinta de trabajar ahí-
El soltó una carcajada, esas carcajadas que la gente con dinero tiene
-Llegamos-
Se estaciono frente a mi edificio, nos quedamos viendo, en silencio, ahí estaba de nuevo esa sensación, se acerco a mi para abrir la puerta de copiloto, puede oler su aroma y algo en mi se incendio
-Gracias-
Solo pude decir, me salí lo más rápido que pude de su coche, me guiño un ojo y arranco, me quede un momento bajo la lluvia a ver si así se apagaba lo que sentía por dentro.
Me metí a mi departamento, me senté en el sofá con la ropa húmeda y saboree la sensación de ese fuego que se iba apagando conforme el se alejaba del barrio donde vivo.