— ¿ Y ahora que sigue ? — le preguntó Simi a un confunso William. Él no pudo evitar sonreír ante la pregunta cargada de inocencia. Esa joven se estaba transformando a cada minuto en un mayor enigma. — Ahora falta terminar... — Ahhhh ¿ y entonces ??? — ¿ Sientes dolor ? — William la tenía grande y Simi hasta ese momento había sido virgen. Pero Simi había recibido un perverso entrenamiento bajo los "tiernos cuidados" de su tutor. A veces la nalgueaba con tanta rudeza que no podía sentarse por semanas enteras. Eso solía darle placer a éste...y de alguna manera calmaba sus ansias, y cuando Simi lloraba, era peor. Así que comparado lo que le había hecho William hasta el momento, no era nada. — Ahora...debemos movernos hasta alcanzar el clímax...— el sonrió y comenzó a moverse con cuidado

