Coincidencia

2465 Words
Poco después de que todos descubriesen la bomba de Madison y Jackson, dos profesores preguntan sobre lo que está pasando. Inmediatamente pongo los papeles detrás de mí para que no los vean. Al no obtener ninguna respuesta, los profesores nos ordenan que nos marchemos a nuestra siguiente clase. Los alumnos se van alejando hacia las aulas todavía murmurando entre ellos. El contenido de los folios es una foto de Madison y Jackson dándose un beso. —¿Qué demonios significa esto, Jackson? —Madison se acerca a él enfadada. —¿Me lo preguntas a mí? Yo no tengo idea de nada. —¿Desde cuándo estáis liados? —pregunta Matt frunciendo el ceño. —No estamos liados, eso ya pasó —responde Madison. —A parte de vosotros, ¿alguien más sabía de lo vuestro? —dice Caleb. —Yo solo te lo conté a ti —responde Jackson mirando a Caleb. —Yo se lo conté a Annie y a… —Madison se queda callada. —Oh, no… —murmuro lo suficiente algo como para que Matt, Jackson y Caleb me miren. Madison y yo nos miramos. —Se lo conté a April… —confiesa Madison. —¿Para qué querría April hacerte algo así? Sois amigas —interviene Matt. —Estamos enfadadas… —aclara Madison —. Dudo que sea ella, me saludo en tu cumpleaños —Jackson hace una mueca. —¿Podemos hablar Madison? —dice Jackson mirando a Madison con ojos suplicantes. —Hey, yo también me quiero enterar… —se queja Matt. —Está bien, hablemos —dice Madison accediendo. Madison y Jackson se van hacia la salida mientras que nosotros tres nos quedamos en el mismo sitio, pensativos. —Chicos, me retiro. Si descubrís algo nuevo avisadme —dice Matt retirándose. —Annie, ¿Cómo has visto las fotos? —me pregunta Caleb. —Estaba yendo hacia mi taquilla cuando de repente he visto a una chica morena colocándolas sobre las taquillas, era una chica morena; me ha dicho que colabora en el periódico del instituto y que los bombazos los tiene que publicar. —La conozco, sé quién es. —Vamos a hablar con ella —digo decidida. —Creo que estará en el gimnasio ensayando, es animadora también. A veces se salta las clases para entrenar —me cuenta mientras empezamos a caminar. —¿No le dicen nada los profesores? —No. Su padre tiene influencias con el director. Yo pienso que es April, ella siempre ha ido detrás de Jackson. Se han enrollado un par de veces y ella siempre quiere algo serio pero Jackson no. —Lo que me parece un poco fuerte es que April vaya detrás de Jackson cuando Madison que era su amiga estaba con él, pienso que los ex novios de las amigas es algo sagrado, no sé, desde mi punto de vista lo veo así —Caleb sonríe levemente y entramos en el gimnasio. Inmediatamente visualizamos a el grupo de animadoras. —¡Uno, dos, tres, cuatro y cinco! —exclama April dando palmadas mientras dirige al grupo de animadoras. —¿Cómo se llama la que colabora con el periódico? —pregunto en voz alta interrumpiendo el ensayo. —Gianna —responde Caleb a mi lado. Camino a paso rápido hacia las animadoras. Una de ellas le hace una señal con la mirada a April, ella se gira hacia mí mientras las otras me inspeccionan de arriba abajo. —¿Qué estás haciendo aquí? —Quiero hablar un momento contigo y con Gianna. —Lo siento mucho querida, en estos momentos estamos ensayando, el viernes es el primer partido y tenemos que hacer esto a la perfección —dice April con una sonrisa altiva. —Oh, qué pena… —digo irónicamente haciendo un puchero —Lo siento pero de aquí no me voy hasta que aclaremos un asunto. Giro la cabeza instantáneamente viendo como Caleb quita el USB del portátil guardándolo en el bolsillo de su pantalón. —¡Devuelve ese USB ahora mismo! —espeta April. —No hasta que hables aclaremos lo que hemos venido a aclarar —dice Caleb con la mandíbula tensa, en cambio, April fulmina al chico del gorro con la mirada. —Diez minutos de descanso chicas —dice finalmente —. Gianna, quédate —prácticamente se lo ordena. Las animadoras se retiran del gimnasio quedando solo nosotros cuatro. —¿Has tenido algo que ver con las fotos? —pregunto directamente. —Gianna, ¿quién te ha dado esa información? —pregunta Caleb. —¿Y a tí qué te importa? —sonríe maliciosamente poniendo los ojos en blanco. —¿Quieres responder? —espeto con dureza. —He sido yo —confiesa April rodando los ojos —. Yo le he dado esa información a Gianna para que lo repartiese por todo el instituto. —¿Y por qué demonios tienes que hacer tú eso? ¿De qué vas? ¿No eras amiga de Madison? —Exacto, chica. Era —recalca. —Para tener amigas así mejor ni tenerlas —interviene Caleb. —¿Cómo se puede ser tan falsa? —espeto mirándola y niego con la cabeza —. Madison no se merecía esto por tu parte. —Es el precio que ambos tienen que pagar. ¿Qué más da que la gente sepa lo suyo si eso fue hace un año? —niego con la cabeza mirándola con desprecio. —Vas a pagar por eso, te lo juro —digo y me giro para marcharme de allí escuchando.como Caleb sigue mis pasos. —Deja las amenazas y preocúpate por tu madre. Me giro inmediatamente sintiendo mi pulso acelerado. En este momento la ira invade todo mi cuerpo. —¿Qué estás diciendo? —espeto avanzando hacia ella viendo una sonrisita triunfadora por su parte. Caleb me detiene cogiéndome de ambos brazos —. ¿Cómo sabes eso? —Yo sé muchas cosas Annie —sonríe y escucho los pasos de las animadoras —. Y ahora sí me disculpais voy a seguir con el ensayo. Le miro con cara de estar clavándole mentalmente cien mil cuchillos. Caleb prácticamente me conduce hacia la salida y la verdad es que se lo agradezco porque si me quedo un segundo más aquí no se lo que le hago. —¿Cómo lo sabe? ¿Qué sabe esa chica sobre mi? —digo sin creerlo todavía. —El padre y la madre de April son dueños de una empresa de textil que se reparte por varias zonas del mundo: España, Estados Unidos, Gran Bretaña… —me explica Caleb. —¿Qué tiene eso que ver? —Pues que quizá ella te ha investigado. —¡Caleb, Caleb! —los dos nos giramos visualizando a una de las animadoras —. El USB por favor —dice la chica pelirroja con la respiración un poco agitada. Caleb le da el pen —. Gracias y otra cosa, no estoy de acuerdo con lo que han hecho April y Gianna —forma sus labios en una fina línea —, nos vemos. La chica se va de la misma forma en la que ha venido hacia el gimnasio dejándonos a los dos algo sorprendidos por lo que nos ha dicho. Caleb se despide diciéndome que tiene que ir a hablar con el director y yo aprovecho para ir a por los libros de la siguiente clase. Caleb Sprouse —Mañana cuando la pille se va a enterar —Jackson tensa su mandíbula. —Te pasa por liarte con chicas así tan… ¿Caprichosas? —Lo sé —suspira —. ¿Te apetece ir a comer a algún sitio? No me apetece irme a mi casa. —Claro. ¿Te apetece una pizza? —Vale, pero déjame a mi conducir la moto. —Ni de coña. —¡Oh, vamos! Enróllate tío. Le miro dudando durante unos segundos hasta que cojo las llaves lanzándoselas al aire. Jackson las atrapada de inmediato y sonríe satisfecho. Termino de caminar hacia la moto, cojo el casco y a continuación me quito el gorro guardándolo. —Ágarrate fuerte, mi amor —bromea Jackson poniéndose en posición. —Qué idiota eres —me río. Poco después llegamos a un Telepizza. Mientras esperamos nuestros pedidos Jackson y yo estamos sentados sobre la mesa. —Jacks, quiero hacerte una pregunta y quiero que seas totalmente sincero —noto como mi amigo se pone tenso —. ¿Sigues sintiendo algo por Madison? —Si —confiesa —, ¿por qué te crees que la besé hace una semana? Es que… ¿Sabes qué pasa? —lame sus labios —Yo creía que me había olvidado de ella pero al volver a vernos, quiero decir, al quedar con ella para hacer el trabajo me ha recordado a cuando estaba con ella y me he dado cuenta de que sigo sintiendo cosas. —¿Y eso April lo sabe? —Sí, pero no le interesa decírselo a Madison aunque yo mismo he terminado confesándoselo. La camarera llega con nuestras pizzas dejándolas sobre la mesa con nuestras bebidas. —¿De verdad? —Jackson asiente bebiendo de su Cocacola —. ¿Y qué te ha dicho? —Se ha enfadado. Me ha dicho que no le tomase el pelo, que ella no es como las demás chicas a las que engatuso y j***r, claro que no lo es —mi amigo niega con la cabeza. —Annie y yo hemos ido a hablar con April y Gianna, la que ha colgado las fotos y April nos lo ha terminado diciendo. Annie le ha dicho que se arrepentirá de lo que ha hecho y April le ha dicho algo que me ha dejado totalmente desconcertado. —¿Qué cosa? —Jackson se lleva un trozo de pizza a la boca. —Que se deje de amenazas y que se preocupe por su madre, he tenido que cogerla para que no la agrediera. —¿De verdad? —Jackson abre los ojos alucinado. —Hoy la he notado diferente, ausente, como… triste. —Te estás fijando mucho en ella, ¿no crees? —Jackson alza una ceja. —Por supuesto que no —digo y me llevo un trozo de pizza a la boca. —¿De verdad no te gusta? ¿Ni un poquito? —No. —Pues yo creo que sí que te gusta. ¿Hace cuánto que no estás con una tía, Caleb? —Desde que estuve con Susy pero al final prefirió a mí hermano. —Y tú hermano le acabo dejando porque nunca podía tener a su amigo quieto —ríe —. ¿Por qué no aprovechas e intentas conocer a Annie? Yo la veo una chica con carácter, lista y además es guapa. —Ella y yo no somos iguales —digo y bebo de mi refresco. —¿Quién lo dice? ¿Tú? —No nos llevamos muy bien. —Los que se pelean se desean. —¿Podemos cambiar de conversación por favor? Jackson suelta una carcajada y finalmente terminamos cambiando de tema. Las palabras de April no dejan de sonar en mi cabeza. Realmente, ¿por qué motivo ha viajado hasta aquí teniendo más institutos alrededor de California? Realmente esta chica es toda una caja de sorpresas. Parece tímida, pero detrás de esa timidez hay una persona que si es necesario te va a gritar tus verdades en la cara aunque no te gusten, no tiene pelos en la lengua al decirte las cosas pero detrás de esos ojos azules, esos ojos azules que a veces los miro y me quedo atontado, esconden tristeza y dolor. A las cinco y cuarto de la tarde llego al cine de mi barrio, está a cinco calles más o menos de mi casa. Subo los escalones y saludo a mis compañeros, hoy me toca en la sección de las palomitas. Entro en el cuartito que hay para poder cambiarnos, me quito la camiseta cuando de repente abren la puerta. —Disculpa, esta es… Al verme, Annie Evans abre la boca totalmente sorprendida y se gira inmediatamente escandalizado, mientras tanto yo me limito a intentar no reírme. —Lo siento mucho, solo quería saber si este era el sitio para cambiarse. —Gírate, ¿acaso no has visto nunca a nadie sin camiseta? Annie se gira mirándome. Sus mejillas se tiñen de color carmín y sin querer —o queriendo —empiezo a reírme. —No te rías —me apunta con el dedo —. Oh, eres un idiota —se termina de acercar a mí dándome con la camiseta. —Para, para —me río —. No querrás tener problemas en tu primer día de trabajo, ¿verdad? —Annie me fulmina con la mirada. —¿Puedes ponerte la camiseta y salir? La jefa me está esperando —Ahí tienes otra percha para dejar tus cosas y vestuarios donde cambiarte —Annie vuelve a mirarme mal y suelto una carcajada. —Vale, ya lo pillo. Me voy… Me acomodo la gorra en la cabeza y salgo del cuarto para ir a la sección de las palomitas. ¿De verdad va a trabajar aquí? Espero que la manden abajo… Diez minutos después aparece la jefa con Annie. —Annie, Caleb es el supervisor del cine —Annie abre los ojos intentando disimular y yo reprimo una risa mientras añado en un bol grande palomitas dulces para una pareja —. Caleb, ella es Annie, se incorpora a trabajar hoy. —De hecho, ya nos conocíamos —digo poniendo el bol sobre la encimera y cojo el dinero. —Entonces mucho mejor. Caleb, quiero que le enseñes a Annie las instalaciones, y que le enseñes cómo se maneja todo —me ordena y asiento —, esta semana le tocará en la sección de palomitas. —Claro —la jefa mira a Annie y ella finge una sonrisa —. Bienvenida Annie. —Muchas gracias. Le devuelvo el cambio al chico y ambos se marchan con el bol hacia la sala de cine. Mientras tanto yo doy la vuelta para ir hacia Annie. —Hola Annie, me llamo Caleb Sprouse y voy a ser tu supervisor. Encantado de conocerte —pongo mi mano en vertical intentando no reírme. —Igualmente —Annie coge mi mano apretándome la mano mientras sonríe falsamente, yo me limito a hacer una mueca. —Mira que hay sitios en Italia y justo me tiene que tocar contigo —niega con la cabeza. ¿Por qué me gustará tanto verla mosqueada? —El destino a veces puede llegar a ser muy caprichoso, Annie —sonrío de lado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD