Especial: ''Merecer''

1260 Words
En pocas ocasiones recuerdo las cosas como sucedieron exactamente, ya no son imágenes nítidas como al principio. Tengo un tratamiento de psicofármacos, consiste básicamente en ansiolíticos para tranquilizarme cuando recuerdo los episodios malos y para no tener depresión o culpa por ellos. Pero creo que me adormecen en vez de apagar lo que sucedió. Honestamente, nunca dejo de ser consciente del papel que tuve en aquel salón de clases. Es decir, recuerdo a Mattew, a Jhay, a Ezekiel y por supuesto a Elijah, pero ya no recuerdo muchos momentos que vivimos. Así que como se fueron los malos, también los buenos. —¿Loraine?—llamó mi psicóloga sacando medio cuerpo de su consultorio al pasillo—.Adelante, es tu turno. Paso y tomo asiento en el sofá de en frente, en realidad no es como en las películas, no es una terapeuta con un diván, ni tampoco siento que me agrade, solo siento que debo cumplir con solo verla pero creo que ella lo sabe, por eso es que no dejo las pastillas. —Hola...—digo mientras me incorporo al sofá. —¿Cómo estás hoy?—pregunta ella mientras toma asiento en su escritorio. —Pues bien, supongo. Aunque el viernes se cumplirá un año de lo sucedido... El viernes se cumple un año y aunque las pastillas lo hacen ver como que ha sucedido hace mucho más tiempo, también los hace ver como si estuvieran vivos, no siento que nadie haya muerto pero creo que solo se quedarán con la fecha, así que no les diré, me guardaré lo último, quizás mi mente será el único lugar donde siempre vivamos juntos. —Lo sé. ¿Quieres que hablemos de eso?—instó. Claro que quiere hablar de eso, pero le sigo el hilo. —No lo se, creo que la gente quiere que hable de eso. —¿Y tú no quieres hacerlo?—insiste ella. Lo sé, quiere hablar exactamente de ello. —Creo que no debería, porque sino, significa que estoy de acuerdo o en desacuerdo y esas cosas me estresan. —¿Te estresa tener que elegir? —Todos eran mis amigos, nadie merece morir, por supuesto que me estresa elegir una posición. —¿Y tu que piensas de eso? —¿Sobre que? —De ''merecer''. ¿Crees que tus amigos no lo merecían pero hay personas que sí?—inquirió ella haciendo ahínco en la palabra merecer. —No, no me refería a eso—contesto vagamente. —¿Entonces?—insiste ella. —Creo que todos solo eran unos adolescentes siendo estúpidos y haciendo cosas estúpidas. —¿Piensas que lo que hizo Elijah fue estúpido? Mierda. Nunca lo dije, no quise decir eso. Por estas cosas odio venir aquí. —No, lo que hizo Elijah fue un tiroteo—contesté en seco. —Loraine, hay más atrás del tiroteo en sí, por ejemplo. ¿Tú odias a Elijah? —No—respondí instantáneamente. —Pero sabes que es culpable. —Del tiroteo. —Pero piensas que hay partes donde es una víctima... —Sí, porque lo es—dije con gesto epítome. —¿Y como explicas o racionalizas eso? ¿Cómo lo lidias? Que una persona pueda ser una víctima y luego pueda no serlo, merecer esto o aquello... —No se explicármelo, en ocasiones solo me enoja pensar en ello. Pero pensar mucho en eso me hace hiperventilar así que no lidio de la mejor forma. —Entonces una parte tuya no lo perdona. —Supongo, pero lo entiendo. —¿Entonces lo perdonaste?—preguntó reticente. —Dije que lo entendí. —Para muchos, entender o comprender a alguien significa estar de acuerdo con ellos. —No, porque no comprendo todo lo que sucedía en su cabeza y jamás lo haré, entiendo los motivos pero no acepto. De todas maneras no puedo cambiar el pasado ni lo sucedido. ¿De que sirve mi opinión? —Tu opinión es importante porque es donde tu cerebro te ubica entre saber que Elijah no hizo lo correcto y quien no merece tu lástima. —¿No merece mi lástima por el tiroteo?—pregunté enojada. —No dije eso, mira, Loraine, tú misma elegirás en que posición estarás en paz. —No estaré en paz pensando que se merece morir por haber ocasionado el tiroteo. —Me dijeron tus padres que no hablas con ellos del tema—se repone a decir ella. —¿Porque lo hablaría? Sucedió hace un año. Ya no siento nada y además mis padres se ponen tristes. —Hiperventilas, Loraine. Sí sientes aún. —Bueno, es normal. ¿No? —Sí, pero eso significa que debes hablarles. —No quiero que se pongan mal... —Ellos son adultos, pueden estarlo. ¿Porque crees que no debes hablarles sobre ello? —Porque casi me perdieron—atiné a decir. —Entonces revelas que te sientes en una obligación moral por hacerles sentir que no lo hicieron, que estás viva, ¿pasas tiempo de calidad con ellos? —Lo intento—respondí dubitativa. —¿Hiciste nuevos amigos? —En la nueva escuela sí, aunque alguno que otro se entera del tiroteo y todo vuelve a mí. —¿Y que haces cuando ''todo vuelve a ti''?—pregunta insistente. —Voy al baño a tomar mis ansiolíticos. —¿Y no te gusta nadie en la escuela nueva? Supongo que deben haber chicos guapos que no conoces. —No salgo mucho de casa. —Eso es un problema, te encierras nuevamente en ese salón, como si existiera en tu cabeza. Es que lo hace. Sigue en mi cabeza. —¿Insinúa que no hago amistades nuevas o una vida como la de todos solo por haber sobrevivido a un tiroteo? —¿Has visitado las tumbas de tus amigos o a sus familias? Quizás te ayuden a cerrar esa etapa de tu vida. —¿Y que sigue? ¿Olvidar y pensar que nunca pasó y que nunca me apuntaron con un arma o que nunca perdí a mis amigos o los vi morir? —Loraine, ¿tienes pesadillas? —No, ya no. Se lo dije antes. —Está bien, eso es un avance. —¿Usted quiere asegurarse de que duerma bien? —¿Porque estás molesta? —No estoy molesta—digo cabizbaja—.Solo estoy cansada. Todos esperan algo de mí por haber sobrevivido, tengo que verla a usted una vez a la semana y una vez al mes al psiquiatra, y no quiero olvidarlo. —¿Olvidarlo a quién? ¿A quien no quieres olvidar? —A nadie, olvídelo. —Está bien si no quieres hablar ahora. Te daré éstos formularios para que los rellenes durante la semana—dijo extendiendo un montón de hojas—.Y quiero que taches cosas de la lista que hay allí. Repaso la lista y no me lo creo. —¿''Salir a eventos sociales con amigos nuevos''? ¿''hacer un amigo por mes''? ¿Quien hace éstas cosas? ¿Conoce al menos lo que es la secundaria? Olvídalo, lo completaré a mi manera. —Es lo único que te pido, Lorai. —No me llame así, por favor. Solo Elijah me llamaba así. —Está bien, te veré en la próxima semana. Dijo despidiéndose, yo en cambio salgo despavorida. ¿Realmente Elijah se merecía que lo olviden? ¿Porque todo se trata de dejarlo como el malo de todo esto? En esta historia no hay nadie bueno ni tampoco un final feliz.
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