POV Luna Desperté muy temprano. La luz apenas se colaba por las cortinas. No había pasado mucho tiempo desde que me había despertado, pero mi cuerpo ya no quería seguir en la cama. Victor y yo ya no dormíamos en habitaciones separadas. ¿Para qué? Faltaba poco para la boda, ya no tenía sentido seguir actuando como si fuéramos novios recién conocidos. Bajé la mirada y ahí estaba: el brazo de Víctor envuelto alrededor de mi cintura. Sentía el calor de su piel en mi espalda. Intenté moverme con cuidado, sin despertarlo, pero apenas hice un ligero gesto, él apretó más su brazo, pegándome a él como si no quisiera soltarme jamás. —¿Estás despierto? —susurré, sintiendo su respiración en mi cuello. —Desde hace rato —respondió con voz ronca—. Pero quedémonos así un poco más. Solté una risa suav

