POV Luna —¡Oh, maldita sea! —murmuró Nicole al mirar la hora en su celular—. No me va a dar tiempo de ir al departamento a cambiarme. Bajó la mirada hacia su atuendo, manchado de café por varias partes. Y como si no fuera suficiente, todos la miraban. No era exageración: incluso personas que cruzaban por la calle se quejaban mientras la observaban, sobre todo porque había gritado en voz amenazante al hombre que se subió a su auto. Pero ahora venía lo más difícil: ¿cómo decirle a mi querida amiga que ese tipo resultaba ser el hermano de Víctor, mi prometido? Nicole era un alma pacífica. No era el tipo de chica que se metía en problemas; sin embargo, cuando se enojaba, sacaba una personalidad que dejaba claro por qué era mejor mantenerla de buen humor. —¿Y ustedes qué tanto miran? ¿Acaso

