POV Luna —Dime que ya se fue, Nicole. Dime que ya no esta, porque soy capaz de alcanzarla y emparejarle la cara, así me tilden de loca las personas que están por aquí. —Cálmate, Luna. Respira, ya se fue. No hay ningún problema. —¡Por supuesto que hay problema! La conozco muy bien y sé que no va a quedarse tranquila. Esa mujer cree que aún soy una niña y que no puedo defenderme, pero se equivoca. No le voy a aguantar ni uno de esos insultos e insinuaciones hacia la memoria de mi madre. Nicole frota mis hombros como quien desea transmitirme su calma, y realmente agradezco que esté presente. De lo contrario, le habría dado más de una bofetada a la viuda de mi padre, porque ni siquiera puedo llamarla tía; ella no merece tener relación alguna con quien fue mi madre. —Lo comprendo, pero aun

