POV Luna Estaba sola en la habitación, cuando escuché que alguien abría la puerta. Giré la cabeza con rapidez, como si algo dentro de mí lo hubiera estado esperando. Y ahí estaba él. Víctor. Su figura apareció en el umbral, con ese gesto sereno pero a la vez cargado de algo que no supe identificar. Lo miré fijamente, y sentí cómo una sensación de preocupación me apretaba el pecho. No sé por qué, pero su presencia en ese momento, justo después de haber encontrado ese sobre, me removió por dentro. Él me miró en silencio. Yo no podía quedarme callada. —¿Qué es esto, Víctor? —le pregunté, levantando el sobre en mi mano—. ¿Por qué estaba escondido entre tus cosas? Él se quedó quieto unos segundos. No dijo nada. Solo me miraba. Sentí como si estuviera calculando cada palabra que iba a decir

