Marcus Una hora más tarde en la mansión. En su habitación. Por suerte aun no recuerda lo que paso anoche, esta mañana estaba avergonzada y volverla a ver encima de mí y desnuda fue algo horrible, tuve que contener las ganas de volverla hacer mía. –Así que ahora es tuya–me responde algún lugar de mi mente –Es mi esposa, claro que es mía. –Pero la quieres hacer tu exesposa. Bueno como sea, fue solo una noche loca, la disfrute claramente, no les mentiré, fue la mejor noche de mi vida, pero no se tiene que repetir, ella se va a ilusionar y no quiero eso, quiero mi libertad. –seguro que quieres liberarte de ella, es una diosa y no la estas pasando tan mal. En especial lo del helado –No, no la estoy pasando nada mal, y si me gusto el juego del helado, me tomo por sorpresa que me comier

