Por suerte estoy depilada, es lo primero que se me cruza en mi mente al ver que Marcus se encuentra completamente, exquisitamente, sabrosamente, uff. contrólate, Gabriela, miro de arriba abajo, está completamente desnudo, obviamente mis ojos se percataron de cada centímetro de la parte delantera de su cuerpo, y me refiero a todo en especial esa parte en la que ustedes están pensando y déjenme decirle que es de un gran tamaño. –Sale–escucho su voz fría y autoritaria– o piensas quedarte mirándome. –Lo siento, no me había dado cuenta de que tu estabas aquí– digo con la calma que puedo–pero no me voy a salir– con una simple sonrisa en mi rostro. Con cuidado de no tocarlo paso más al centro de la ducha que por cierto es muy grande. Me inicio a mojar bien mi cabello y le doy la espalda, al me

