Estar en otra ciudad te hace apreciar hasta las cosas más pequeñas, cosas que no notarias normalmente, cómo la forma de vestir de la gente, su manera de hablar y sus mascotas, las subidas en las calles y la arquitectura, que nunca llamo mi atención particularmente, pero todo acá me parecía nuevo y hermoso, como en una película romántica.
Caminé por la calle del Santo Domingo, rumbo a la avenida principal donde me dijeron qué había algunos cafés con excelentes recomendaciones y me decidí por uno que además tenía lunch y unos postres y aperitivos que se veían increíbles.
Lucia se unió a mi veinte minutos después, estuvimos hablando de todo un poco y cuando el tema surgió en nuestra conversación le conté sobre mi oferta de trabajo.
- Pero en Madrid puedes conseguir lo mismo... y mejor aún, ¿por qué Alicante? -. preguntó ella curiosa.
-No sé - le contesté- ví unas fotos del lugar, y sus playas, sencillamente me ví a mi misma viviendo en un lugar asi - la verdad es que me llamo la atención todo eso, pero además me recomendaron ir a un lugar turístico por lo cosmopolita que se volvía en temporada, había gente de todo el mundo y el trabajo no escaseaba.
- Pero, ¿te aseguran el puesto de recepcionista? verdad -.
- No, en realidad no hay nada seguro, tengo que hacer la entrevista, cómo todos, y supongo que el Jefe o encargado decidirá - le dije subiendo los hombros, pero para ser sincera esperaba que me aceptarán a la primera, me tenía mucha confianza para esa entrevista, mi futuro cercano dependía de ello.
- ¿Sabías que mi hermano tiene unos hoteles por la zona?, bueno, en realidad es el negocio familiar, tal vez pueda ayudarte con eso, si te parece bien... - luego me miró fijo - pero, si es muy incómodo para ti, también tiene muchos conocidos en la industria hotelera, te puede recomendar con alguien, no quiero ser pesada con el tema pero es un buen plan de respaldo - finalizó.
Por muchas ganas que tuviera de irme a alicante y conocer sus hermosas playas, no podía rechazar una oferta como esa, así que le contesté lo más neutral que me fue posible.
- Me parece bien, igualmente quiero ir a la entrevista, ya que quede en eso, pero no descarto del todo la idea de quedarme en Madrid, si consigo un trabajo, además me gustaría poder seguir estudiando -.
- ¿Y Que te gustaría estudiar? -
- Siempre me gustó la idea de ser guía de turísmo, puede que también algo que tenga que ver con idiomas... - respondí - No tengo algo específico pensado, pero si se que va relacionado a eso -
Luego hablamos sobre ella y su amigo/novio Mexicano, lo romántico de su tiempo allá, me contó de sus aventuras en un país nuevo, como lo conoció de manera casual y termino todo muy tristemente cuando ella volvió, hablamos un poco de su familia, sus expectativas y escuchándola me di cuenta que eso era exactamente lo que buscaba, experiencias, relatos divertidos e historias que contar a una amiga, risas y sobre todo aventuras para recordar cuando ya tuviera mis años.
Era sencillo hablar durante horas con Lucia, te hacía sentir como si la conocieras de toda la vida. No era lo que me esperaba de una chica con mucho dinero, era muy fácil notar que venía de una familia adinerada, aunque no se vestía extravagante, todo lo que usaba era clásico y de marcas de lujo.
Hablamos sobre su hermano y como había logrado partir desde manejar dos hoteles familiares a casi 5 y otros 3 con algún amigo inversionista antes de los 30. Me dió la impresión de que se mataba trabajando, pero bueno, ser jefe no debía ser nada sencillo.
- Últimamente no tiene mucho tiempo para divertirse, cambio mucho desde que era solo un estudiante, salíamos casi a diario. Tiene casi 7 años más que yo, pero nunca me excluyó de sus planes -. de repente me quedo mirando fijo -. Nunca te lo pregunté, ¿cuántos años tienes? -.
-Veintisiete..- Respondí
-Pensé que eras más joven que yo- dijo sorprendida. - Tenemos casi la misma edad, bueno yo soy un año menor - dijo y sonrió.
-No me digas que parezco más joven me lo dijeron toda mi vida- conteste haciéndome la sorprendida y me rei después. Siempre me habían dicho que no se me notaba la edad, cuando tenía 17 hubiera matado por parecer más grande, todas mis amigas ya iban a clubs y salían con chicos un poco mayores, las envidiaba un poco por eso.. yo parecía una quinceañera con mi ortodoncia y algo de sobrepeso, era la invisible del grupo, y por muchos esfuerzos que hice simplemente me desarrolle tarde, a los 20 tuve mi primer novio, pero eso es una historia aparte, al cumplir los 22, comenzaron mis cambios. Hice más deportes al aire libre, cambie mi color de pelo a rubio muy claro y me hice un corte más favorecedor, por mi tono de piel tan claro, era mil veces mejor que el castaño que llevaba siempre, todo esto sumado a una mejor alimentación hizo que al cabo de un año pareciera una persona completamente diferente que en la secundaria.
- ¿Sofi? - Escuchar mi nombre me devolvió a la realidad. - Ahí viene - dijo.
- ¿Quien viene? - pregunte confundida.
- Es Jordi.. te estaba diciendo... que acaba de cruzar la puerta - dijo haciéndole señas a su hermano quien estaba hablando con una hermosa rubia a unas mesas de distancia.
Él nos hizo la seña de "un minuto" con sus manos y la rubia se volteo en nuestra dirección, nos miro a ambas de arriba a abajo y luego de intercambiar unas cuantas palabras acaloradas con Jordi lo saludo y se fue caminando provocaticamente.
- No le hizo ninguna gracia, a Jordi no le gusta que lo aborden así en lugares públicos, no es de los que hacen escenas, ni las disfruta -.
- ¿Le pasara muy seguido? - pregunté sin darme cuenta que estaba hablando en voz alta.
- No creo, no tiene novias, bueno si las ha tenido, pero no ha presentado a nadie en unos años, no quiero decir que no salga con nadie, solo que hace mucho no tiene a alguien especial o no le gusta lo suficiente alguien, no sé si me entiendes ¿se ve un poco solitario no? - pregunto.
- No creo que "solitario" sea la palabra que lo defina -.Le dije.
- Buenos días - dijo Jordi, sorprendiéndome, no crei que estuviera tan cerca, podía oler su colonia y sentir su presencia detrás.
Me acomode en mi lugar y me senté un poco más recta, no sabía por qué me sentía un poco incómoda en su presencia, tenía una forma de mirar que me incomodaba.
- Buenos días -. Dijimos casi al mismo tiempo.
Jordi tomo lugar en una de las sillas que estaba en medio de las dos y se sentó, al los pocos minutos llegó una mesera para tomar su pedido.
- ¿Vais a pedir algo más? Yo las invito -. Dijo el.
- No gracias - respondí.
- Nada más para mí. - dijo Lucía, y con eso la mesera nos dejó solos otra vez - Jordi, quería comentarte algo, Sofi tiene una entrevista de trabajo en Alicante - La mire inmediatamente, no pensé que se lo dijera ahí mismo conmigo en la mesa.
- ¿Ah si? - respondió mirándome.
¿Estaría esperando que yo le conteste algo?.
- Si - dije - Es en unos días, no hable personalmente con el dueño, pero estoy segura que resultará bien -.
- ¿En dónde es tu entrevista? - pregunto él.
- En el hotel Meliá, creo que así se llama, están buscando una recepcionista, el anuncio buscaban alguien que supiera al menos 2 idiomas, buena presencia y predisposición, además de obviamente un excelente trato a los clientes. -
- Bueno... puedo ver qué tienes, al menos, dos de las cualidades que buscan, que idiomas sabes? -.
"¿Eso fue un halago?" pensé.
- Ingles, estudie inglés desde los 13, entiendo algo de italiano y estaba estudiando francés antes de venir. -
- Sorprendente... estoy seguro que pasarás esa entrevista sobrecalificada -. Dijo mientras levantaba las cejas, ¿le sorprendía acaso?.
- Peero.. - escuché la voz de Lucia llamando su atención.- Estaba pensando que, solo en caso de que las cosas no funcionen, estaría bien tener un plan B. - y continuo. - Y ahí es donde entras tú, tal vez solo por si acaso, podrías ver si están reclutando personal con alguno de tus contactos, me gustaría mucho que Sofi se quede en la ciudad, pero siempre puedo visitarte en Alicante. - Finalizo mirándome.
- Por supuesto que sí, me encantaria... - Dije agradeciendo el gesto. Era lo más parecido a una amiga que podía tener en este lugar, no entendía por qué se estaba portando tan bien conmigo.
- Vere que puedo hacer, siempre están buscando personal en temporada, y la temporada ya casi empieza, asique seguro hay suerte. - comento Jordi.
Me excuse para ir al baño un momento, y puedo jurar que sentí la mirada de ambos hermanos en mi durante todo el trayecto, Jordi era bastante reservado, pero Lucia era todo lo contrario, no podían ser más diferentes.
Cuando volví al salón parecía que me había perdido de algo, pero igualmente no pregunte, el desayuno siguió su curso y cuando nos levantamos de la mesa al final Jordi camino adelante para abrirnos la puerta, cuando iba saliendo su mano rozó la mía por accidente, me di la vuelta y lo mire mientras él cerraba pero pareció no darse cuenta de contacto.
Al despedirnos Jordi nos saludo a ambas con un beso en la mejilla y nos invitó a cenar próximamente. Lucía se fue conmigo, quería enseñarme "La latina" un barrio de moda.
Pasamos todo el día juntas hasta la hora del almuerzo, después decidimos ir a refrescarnos a su apartamento. Era simplemente precioso, cómo los que aparecen en las revistas de decoración, grandes ventanales con cortinas blancas y una vista increíble, muebles con estilo minimalista pero más glam. Todo en tonos crema, blanco o azul cielo.
- Es hermoso -.
- ¿Verdad que si? Mis padres y Jordi me lo regalaron cuando cumplí 18, no me iban a dar un auto ni de chiste. - dijo riéndose de si misma. - Me enamoro la vista que tiene, ven mira-.
Admiramos la hermosa vista por un rato, parecía una realidad alterna para mí, no vivía en la extrema pobreza. Pero tendría que trabajar muchos años para poder tener algo así un día.
- Solo invite a una amiga aquí, Raquel, ya vas a conocerla es súper maja, le vas a caer bien. - dijo.
- Raquel ¿es una amiga de la infancia? - pregunte.
- No no , que va , la conocí en Barcelona un día, peleando con un vendedor, pero no le digas que te lo conte - se rió - que te lo cuente ella mejor, tiene más gracia. -
Pasamos la tarde en su casa y pedimos una pizza, afuera ya hacía un poco de calor y no teníamos ganas de salir.
Cuando se hizo de noche pedí un taxi hasta mi hotel. Lucia insisto en que me quedara a dormir, pero ya había abusado demasiado de su hospitalidad.
Al llegar al hotel abrí mis correos para ver si había algo nuevo.
Note que me llegó un correo del hotel donde sería mi entrevista en dos días, me notificarán que debido al inicio temprano de la temporada tuvieron que adelantar las entrevistas para esta misma tarde, el puesto ya había sido ocupado y pedían sinceras disculpas a las medidas tan apresuradas que se habían visto obligados a tomar, excusándose en que trataron de comunicarse conmigo a mi teléfono para comentarme la decisión, pero no habían obtenido respuesta.
Mire mi móvil en la mesa, no tenía ninguna llamada perdida, ¿me habría equivocado al dejar mi número?
No podía creerlo, había perdido la entrevista sin siquiera presentarme.