Escuché golpes en la entrada pero ya sabía de quién provenían, aunque por seguridad primero use la mirilla de la puerta para corroborar que fuera él. - Hola Jordi, pasa - le dije sin prestar mucha atención - enseguida traigo mis cosas, dame un minuto - le informe y fui a buscar lo que necesitaba para trabajar mañana porque seguramente no haría tiempo de volver y me iría directamente desde su casa al trabajo. - Vale - respondió él. - Listo ya esto lista, vámonos - dije cuando ya tenía todo listo. El tomo mis cosas sin que yo se lo pida y salimos rumbo a su coche. Ninguno de los dos dijo nada en todo el camino a casa de Jordi, el silencio era insostenible, palabras que no queríamos decir pero flotaban en el aire esperando su oportunidad para salir, decidí romper el hielo ya que de otra

