Por desgracia aunque mi aviso llegó a tiempo y lograron congelar la mayoría de cuentas, tanto de Jordi cómo de la de sus inversores mas grandes, Tessa y sus secuaces habían conseguido escapar del país con varios millones, que no era poco dinero, aunque de seguro esperaban conseguir más. El modus operandi que utilizaron era simple pero efectivo, se trataba de hackear el sistema principal donde almacenaban toda la información clasificada de los clientes o socios y de esta forma los delincuentes consiguieron acceder a números de cuentas y cambiar algunos de los datos para desviar fondos a sus cuentas propias en bancos donde no se pudiera rastrear o tuvieran protección internacional de la información, por lo que la policía Española necesitaría de una orden para acceder a esa información lo q

