Estuve algo nerviosa todo el trayecto que dure hasta llegar al trabajo, el hotel estaba tan deslumbrante como la primera vez que lo ví y en recepción había una chica muy sonriente que se acercó a recibirme apenas me vio llegar. - Buenos días señorita, en qué puedo ayudarle - saludo ella. - Hola, Buenos días - respondí - me llamaron para un puesto de trabajo - - Si - sonrió amable - un momento por favor, llamaré a Amelia y le atenderá en un segundo, es nuestra encargada del Hotel, venga pase por aquí - - Gracias - sonreí cómo respuesta. Unos momentos después una hermosa señora rubia muy bien vestida caminaba hacia mi, era como de mi altura y usaba unos preciosos lentes de marco rojo. - Buenos días, llegas temprano, pero me parece muy bien, así podremos comenzar el recorrido por el ho

