Casi nunca me pasaba de tener un sueño húmedo, más ocurría en mis últimos días de secundaria. La causa pues podría ser que no tenía actividades ni con mi propia ayuda, solo con pensar en hacerlo ya me sentía avergonzado, a diferencia de mis demás compañeros que se jactaba de hacerlo constantemente. Siempre me mantuve al margen de dar alguna opinión para que no terminaran burlándose. Pero esta vez me siento extraño, como podría parecer tan real la sensación, estoy consciente que estoy dormido y que Sergio está a mi lado, pero porque siento como si me estuviera besando en todo el cuerpo, su lengua húmeda se arrastra en dirección a mi ombligo y sigue bajando, mi cuerpo se estremece mientras esa deliciosa y tibia lengua comenzaba a lamer mi m*****o haciendo que quedara erecto en segundos, su

