02. ¿Así que este es tu secreto?

5261 Words
Ser fujoshi. Tiene en común una cosa con ser homosexual: Serás discriminada por ser diferente, por preferir ver a dos hombres besarse en lugar de lo habitual en las películas.  Serás mirada en menos, condenada por Dios, tus padres se avergonzarían de ti, o te prohibirán ver el Yaoi, o solo te dejarán en paz. Es un tabú. Sin embargo las fujoshis como los homosexuales; estamos orgullosas de nuestra posición. Le declaramos al mundo orgullosamente que amamos el anime gay, que nos encanta el sexy seme o el encantador uke. Las fujoshis somos pervertidas, pero a la hora de ese tipo de escenas, seremos tímidas, arriba o abajo eso dependerá de la personalidad. Pero nos pondremos nerviosas al tener un problema lemon. Esos que tanto idolatramos por su encantadora belleza. Hoy las chicas planeaban una fiesta, bueno la presidenta del consejo estudiantil junto a todas las chicas de nuestra secundaria, todas tan altivas y elegantes, tan refinadas como de costumbre con nuestros bellos uniformes. Sentadas, educadas, conversando alegremente de aquella fiesta. Mis amigas yacían junto a la presidenta y otro enorme grupo, ¿Y yo? Apartada porque no me gustan mucho las fiestas, iré por ir. Estaba algo alejada del grupo a decir verdad por la misma causa. De repente veo a alguien abrir la puerta, ella era súper femenina, la más bella de todo el salón, segundos después me arrepiento de pensar eso, porque era Elizabeth ¿No tengo ojos para otras chicas? Me pregunté sarcásticamente. Siempre tiene que ser Elizabeth. Ella comienza a caminar acercándose cada vez más a mí. Sus pasos eran femeninos, pero seguros y duros. Tenía una cara de pasiva amargada, era exactamente como una pasiva, pero con un detalle; ella no puede ser "pasiva" porque ese término va a los varones aunque también se podría usar en chicas, es más común en hombres... ¿Agridulce? ¡Ja! Sí claro... Bueno no tiene una forma de ser que pueda denominarse dulce. Pero... Es femenina y es mayor que yo. Sin embargo somos del mismo tamaño. Podría ser una... ¿Chica agridulce? Sí. Esa es la descripción perfecta para Elizabeth, una Chica agridulce, si la comparara con alguna pasiva amargada (o uke tsundere), elegiría a... ¿Hiroki? No; aunque él le lanzaba objetos a sus alumnos, Hiroki pasó por un amor no correspondido, ella no tiene cara de haber pasado por eso. Aparentemente, incluso parece que no tuviera experiencia en el amor. Igual que yo. Me sonrojo ante aquel pensamiento ¿Por qué tengo que pensar tanto e Eli? Al darme cuenta la tengo a un lado. Sentada a mi lado. — E-Elizabeth— dije al darme cuenta que la tenía al lado. Su cara malhumorada me frustraba mucho ¡Ja! Y yo pensando bonito de ella. — Veo que no te agrada mi precensia...— dijo fría. — ¡¿Cuándo dije eso?!— ¿Cómo puede decir eso? Me hacía sentir ofendida, aunque... No era mentira. Porque es repulsiva, y a la vez es atractiva—  Además tú misma me recordaste que el hecho de que fuéramos visto Yaoi juntas no quería decir que seríamos amigas. — Nunca hablé de amistad— ¿Qué? Entonces ¿A qué se refiere? Nos hablamos, nos acercamos una a la otra pero no somos amigas ¡El colmo!— ¿Por qué no estás con el grupo?— agregué para apasiguar las cosas. — No soy fan de las fiestas— dijo. Sonreí porque era una cosa en común, mi corazón se aceleró por la felicidad de saber que teníamos cosas en común como no gustar las fiestas... — No soy fan de las fiestas— dijo sonando muy aburrida. — Es una molestia tener que ir a esas cosas— dijimos a la vez. Nos quedamos perplejas ante aquellas similitudes que teníamos, hasta repetíamos que es una molestia las fiestas, era sorprendente, nos quedamos mirándonos fijamente sorprendidas una a la otra. Por aquellas palabras que repetimos en el mismo momento y con el mismo tono. Pensamos justo lo mismo, fue como si tuviéramos alguna conexión, como si estuviéramos conectadas, me quedo viéndola, sus hermosos rasgos de cerca eran tan hermosos, sus cabellos eran como rosados o fucsia, no me acostumbraba a tenerla cerca pero luego de haber visto anime gay en la sala de castigo iniciaría una gran cercanía entre nosotras, espero que mis sentimientos no salgan a flote, mi hermosa Elizabeth usaba una clineja de lado, su pequeñas y delgadas facciones tales como la tez de su cara, sus orejas, nariz, . Sus ojos eran oscuros y grandes, aunque paercía que tenía el ceño fruncido, junto a una mirada muy seria, me costaba distinguir el color de estos a esta distancia En segundos imaginé que ella tenía orejas de gato en su cabeza, bigotes que la hacían lucir muy atractiva, incluído con una sensual cola de gato levantada, me la imaginé con ese rostro tan hermoso que ella tenía, con aquellos rasgos tiernos y felinos, lucía tan sensual y hermosa, era perfecta, era realmente una neko. Parecía una tierna gatita que quería acariciar por su exceso de ternura. Ante aquella perfección siento algo desplazarse bajando de mi nariz, algo líquido. — ¡¿Estás enrojecida?! ¡Pervertida!— me exclamó fúrica ella— ¿Qué porquerías te acabas de imaginar? — ¡Te equivocas!— Me defendí sabiendo que estaba rodeada, que no había forma de evitar ser descubierta— No pienses tonterías, jamás pensaría nada malo, yo solo... — ¡Bastarda!— Gritó fúrica. Lo peor de todo, es que ahora teníamos los ojos de todos los profesores, alumnos y la presidenta en nosotras dos. — Amelia y Elizabeth— dijo la presidenta— Ustedes limpiarán todo cuando termine la fiesta. No quiero protestas— ella estaba enojada, Elizabeth se quedó callada lanzándole una mirada asesina, la presidenta de la devolvió. Esto era un ambiente muy molesto. La reunión continuó normalmente, nosotras solo escuchábamos aquellas palabras de la presidenta que nos presentaba. Una vez terminada me encuentro a las chicas en la salida. — ¡Amelia!— exclamó Gabriela hacia mí. — ¡Aquí!— dije. — Estoy triste— dijo. — ¿Y eso? — Suzuki-kun terminó conmigo— al instante se puso a llorar y la abracé. — Creo que es por eso que no me enamoro— le dije. Es verdad, te rompen el corazón, y duele mucho. Ni que yo estuviese preparada para sufrir por amor. Menos al ver a mis amigas sufrir constantemente. — ¡Es tan injusto!— exclamó— Me la pasé mejor cuando estaba con Hillary...— Sí. Gabriela es lesbiana. Pero al haberse enamorado de Carlos creyó haber dejado de serlo. — ¿Entonces por qué la dejaste? — Porque me fue infiel— lloriqueó. Todas mis amigas con novios y hasta con novias ¿Y yo? Sola. Nunca he tenido novio, nunca he dado ni siquiera mi primer beso. Y realmente he sentido cosas no tan agradables; cuando comencé con mi desarrollo a unos meses sentía curiosidad de... Ustedes saben. De tocarme, pero nunca lo hice, en lugar de eso me distraía jugando videojuegos hasta la madrugada. En ese entonces no veía anime gay, no conocía aquel maravilloso mundo. Sin embargo el tiempo ha pasado y yo sola. Me gustaría tener un amor como los del Yaoi, romántico, infantil, pervertido... A veces siento identificación con Koi Suru Boukun. Sin embargo Elizabeth no es homofobica, solo tiene el mal carácter. En cambio Souichi es el colmo total de la homofobia. Sin embargo amo cuando se sonroja, los sujetos odiosos cuando se sonrojan son demasiado hermosos... No sé pero me pongo a darle vueltas y nunca me he enamorado, nunca... Siempre he sido una niña inocente, que ni siquiera ha dado un primer beso. Nada de nada. Eli en cambio ya debe haber hasta perdido la virginidad, aunque ella tiene un look similar al mío; aislada, reservada... No evité recordar cuando repetimos aquellas palabras, aquellos pensamientos que nos miramos, cuando me la imaginé disfrazada de gato. Solo será una estúpida fantasía... — ¡Hey Amelia!— Exclamaba Gabriela. — Perdona, me puse a pensar en lo estúpidos que son los hombres... No todos, pero conseguir al diamante entre todo el lodo no es fácil. — Tienes razón— Lloriqueó ella. Las demás chicas llegaron. — ¿Qué pasa Gabriela?— Preguntó asustada Alexandra. — Él la dejó— dije mientras Gabriela se rompía en llanto. — No hay nada que no se cure con unas buenas compras— Dijo Victoria animándonos— Claro; y con Yaoi. — Gracias chicas— dijo ella secándose las lágrimas— Por supuesto que no dejaré de ir a la fiesta ¡La pasaremos muy bien!— Exclamó juguetona. -Pero ahora vayamos de compras— Agregó Micaela juguetona también, todas sonreímos, asentimos y comenzamos a caminar. Así Victoria, Gabriela, Alexandra y yo nos fuimos de compras juntas.  Elegimos varios vestidos para la fista, elegían de todos los colores y modelos existentes, yo como no soy chica amante de ir de compras, hasta que pensé en Elizabeth. Quisiera irme hermosa para ella, ¡No, no, no, no, no! Al haber repetido varias veces "No" En esa cantidad de veces recordé la canción de C-Real. Que casualmente se llama así. Comienzo a cantarla. — Cantémosla desde el principio— dijo Alexandra. Entonces comenzamos a corearla. Ya de tanto ver un video con los subtítulos en español anteriormente sé de qué trata la canción, aunque por la parte en inglés sé más o menos. — ¡Boy!— dijimos todas a la vez— You don't understaaaand. You will never knoooow— Seguimos coreándola. Cuando comenzamos a cantar la parte en coreano frente a todos tenemos las miradas de todos en nosotras, sin embargo seguimos cantando. A pesar de que llamábamos la atención de todos. Íbamos con nuestras bolsas cantando una canción de K-pop. Una parte dice "no debí haberte amado, no debí haber salido contigo" No evité recoradr a Eli, era verdad, mientras tanto nosotras de compras invadiendo las calles cantando K-pop. Sentimos las miradas extrañas de varias personas, pero nosotras no prestamos atención, más bien seguimos cantando en la calle la canción. De un momento a otro hasta se burlaban de nosotras, pero solo seguimos cantando. Tomamos un taxi para ir a nuestra casa, esta vez nos quedamos calladas. De momentos, luego nos pusimos a hablar de Yaoi, comentando cosas como de Seme y Uke, con varios términos de anime, el taxista al no entender eso del seme y el uke solo nos miró raro. Nosotras seguimos hablando nuestro lenguaje Yaoista. Llegamos a mi casa donde vimos sensitive photograph para matar el rato. por supuesto que todas tuvimos varios sangrados nasales, sudamos, gritamos en los momentos sensuales, fue un bello momento entre chicas amantes del anime gay. Luego de ver el hard Yaoi o hentai Yaoi, nos colocamos nuestros vestidos cada una, los combinamos con tacones que eligió Micaela sin darme cuenta de cuándo. Claro, seguro estaba pensando mucho en Elizabeth Victoria Asuaje, Gabriela Suárez, Micaela Martínez, Alexandra Torres y yo: Amelia Jaramillo finalmente nos vestimos, Victoria usaba un vestido rojo con una rosa en el pecho izquierdo. Este era de dos tiras gruesas, el rojo combinaba con su rubio cabello, sus azules ojos, Victoria era una muñeca hermosa, su cabello era un amarillo casi pollito, hermoso... Gabriela usó uno azul oscuro top, con rayas negras, la hacían lucir espectacular con su cabello morado oscuro. Micaela usaba el cabello del color de Hatsune Miku porque hizo un cosplay de ella hace meses y le gustó como le quedaba el color. Su vestido es de una sola tira del mismo color de su cabello, sus oscuros ojos resaltan con los destellos florales del vestido. Que son oscuros. Alexandra usa un vestido tradicional de j***n, color márfil, su cabello era n***o, completamente n***o, sus ojos eran verdes. El vestido no combinaba con su rostro pero sí con su delgado cuerpo, como era modelo top... El mío es de dos tiras que caen por los hombros, color marrón igual que mi cabello. En cuanto a mis ojos, son color entre azul y verde, mi nariz era perfilada con una leve curva... Salimos de mi casa, tomamos un taxi y ahí debatimos de sensitive photograph... No; a nosotras no nos importa lo que nos digan. Siempre que nuestros padres no sepan que vemoa Yaoi, y de ese tipo... — Sono se come el "Eso" de Seiji, aunque nunca le dio a Seiji ¿Son suke?— preguntó Alexandra. — No— negué con la cabeza— Puede que sean suke al comerse "Eso" pero Sono es uke, y Seiji es seme. — Un sexy seme...— Vibró Micaela al decir eso. — ¡Quisiera que Sono me visitara! Él acepta con todas, él mismo lo admitió— Suplicó Victoria, todas hicimos un puchero, si Sono existiera ¡Dios! Le daría bastante, aunque hay un detalle... NO. Tengo. "Eso", ¡El colmo! Lo peor para una fujoshi es no tener uno, es el sufrimiento más grande que tenemos, al menos para las que tenemos actitudes de Seme o suke. Claro, mi caso actitud de Seme. Supuestamente, equis de... Si yo fuese seme ya habría ido por Eli pero.. ¡No! Qué pena, no soy así...  — Pero Seiji fue el primero con el que aceptó salir— dijo Alexandra. Sacándome de mis pensamientos incoherentes. — ¡Son tan hermosos!— Exclamó Micaela— Tenemos que ver el manga. — ¡Pues nos preparamos para el derrame nasal!— agregué toda sorprendida, como negando y al mismo tiempo asintiendo por ver el manga— Aunque me dolió cuando Seiji dijo que él solo había sido uno más que le daba...— Dije un tanto triste. — Tanto como a Sono ¡Fue tan duro!— Victoria se lamentó al nivel nuestro. Finalmente de tanto conversar de sensitive p. Llegamos hacia la fiesta, era en la secundaria, verla de noche era extraño, no me acostumbraba a esta vista tan diferente, tan poco usual... Me quecdo perpleja unos segundos viendo aquello. Nunca había visto una escuela y menos una secundaria de noche pero ¿Qué más? Entramos a la fiesta, bailé un poco al principio, las chicas se divirtieron mucho en aquella fiesta. La cual estaba realmente ¡Realmente! Aburrida. Yo con el rato solo miraba hacia atrás esperando algo divertido, creo que es hora de pasear un poco. No quiero seguir aquí, es el colmo. — ¡Hey! ¿Te acuerdas de aquella conferencia que haría el grupo fujoshi? La kaichou lo dijo— me interrumpió Victoria. — ¡¿Qué?!— La noticia me cayó como bomba ¡Es una locura! ¿Cómo? ¿Cuándo? ¡¿Dónde?!— ¿Qué diremos? — Hablaremos en contra de la homofobia, será fácil. Hemos visto mucho Yaoi, estamos preparadas para el tema— Intervino Micaela. — Es cierto...— Agregó Alexandra en medio del pánico— Abrirá Victoria, luego hablaré yo, después Micaela, le sigue Gabriela. Y de último tú... — ¡Perfecto!— Agregué. — Está bien— dijo Gabriela... Todas nos fuimos al escenario, la presidenta de la clase nos presentó. Mientras daba su discurso de introducción. — Soy Emily Romero. La presidenta del consejo estudiantil, en esta fiesta vamos a dar discursos de nuestros clubes. Comenzaremos con el club de las fujoshis— Nadie aplaudió por supuesto. Porque muy pocas chicas son fujoshis— Ellas se presentarán diciendo cosas acerca de cada una, luego hablarán sobre la homosexualidad, más acerca de la discriminación a las personas que tienen estas preferencias ¡Pasen Fujoshis! Todas pasamos e hicimos una reverencia a la vez frente a todos. Que no se esforzaban mucho en aplaudir, aunque sea unas seis personas aplaudieron. Solo seis. — ¡Mucho gusto!— Dijo Victoria presentándonos— Nuestros nombres son Victoria Asuaje, Alexandra Torres, Gabriela Suárez, Micaela Martínez y Amelia Jaramillo— Nos señaló a cada una mientras dábamos un saludo y una sonrisa— Somos las integrantes del club oficial de las fujoshis de la secundaria. Cualquier chica que desee unirse será bienvenida, como requisito debe haber visto mínimo cuatro animes Yaoi a parte de Junjou y Sekaiichi. Lo que sería un total de seis animes/mangas Yaoi. Hoy daremos un discurso pequeño sobre la homosexualidad, pero primero les hablaré un poco de mí: Pueden decirme Victoria. Y si entran al club o si entro a algo grande como la presidenta, Victoria. Soy una chica que tiene el carácter para tomar el lugar de la presidenta Emily, soy la jefa del club, me gustan las cosas organizadas, eficientes, elegantes. Mi color favorito es el azul marino. Es un color refinado que concuerda mucho con mi personalidad, tengo 15 años, mi comida favorita es el sushi. Y el postre por supuesto que el helado. Comienzo con el tema. Como todas saben, la homosexualidad es el gusto por personas del mismo sexo. Eso lo sabemos todos y todas. Las fujoshis estamos más informadas del tema. Un amor homosexual es exactamente igual que el heterosexual; el mismo amor, los mismos corazones rotos, los mismos celos, el mismo placer al tener sexo— todas se rieron en ese momento. En segundos a casi todas las chicas se enrojecieron ¡Objetivo conseguido!— La única diferencia es que son dos personas, el amor, el sexo, la vida y los problemas de estas personas no cambian para nada. Figuremos el ejemplo de Maiden Rose; un anime que se basa en el mundo de la guerra; el hecho de que Taki sea gay no lo hace diferente, ni menos útil. Es uno de los mejores soldados, uno de los mejores guerreros en medio de aquella guerra, y de su caballero Claus ¿Qué no decir? Son alta eficiencia, lealtad, ser gays no los hace ser malos. Bueno, eso dependerá de la personalidad de cada uno. Claus es un tipo grotesco, súper macho, es decir ¡Cualquier chico podría ser gay! Hasta el más macho pecho peludo musculoso y buenote como Claus puede ser gay. Así que chicas, más vale que tengan cuidado. No porque sean gay, sino porque si es uke y se meten con él teniendo a su pareja el "Seme" Este va a cavar sus tumbas...— Todas las chicas se rieron, suspiraron...— Les dejo ahora con mi compañera Alexandra Torres. — Buenas— Dijo Alexandra dando una elegante reverencia— Mi nombre es Alexandra Torres pero pueden decirme Alexa. Me encanta la comida italiana, me refiero a la pizza por supuesto. Mi color favorito es el rojo, me representa muy bien porque soy una chica apasionada en todo lo que hago, me encanta poner corazón a cada cosa, a cada respiro, a cada palabra, a cada paso. Continuaré con este foro de la homosexualidad; hay quienes dicen que los gays no podrían criar a un hijo, es cierto se vería extraño a simple vista, pero mirando detenidamente sí podrían. Claro; el hijo recibiría Bullyng a cada rato, pero si lo forman con valores podría ser. Que el hijo se vaya a volver homosexual por tener dos padres gays, no es cierto. En parte. Si el hijo nació con eso definitivamente lo será, pero si no, no importa cuánta homosexualidad lo rodee él no será gay. A menos que esta sea su naturaleza. No; no es una elección porque resulta que tengo un perrito que es gay. Sí, yo le llevo perras a mi perro y él normal, ni siquiera les huele el trasero. Pero si le llevo un perro, ¡Ah!— Alexandra se enrojeció— Estoy tan orgullosa de Seme. De mi perrito; le puse ese nombre porque desde que lo vi supe que él sería un gran seme— Las chicas se rieron— Les conté la anéctoda de Seme para que vean que incluso los animales son homosexuales. Que eso es algo cien por ciento natural. Luego de contarles esta anécdora; las dejo con Gabriela Suárez. — Gracias a todas— dijo Gabriela— Mi nombre es Gabriela Suárez. Pueden decirme Suárez. Ya las chicas les han hablado de lo natural que puede ser la homosexualidad. Yo les hablaré de cuánto pueden sufrir aquellos homosexuales que simplemente no tienen valor para salir del closet— Ella dijo aquellas palabras como si hablara de sí misma, con aquel sentimiento— Pero primero les hablaré de mí. Soy una chica tímida, como todas las chicas del club amo el Yaoi, sin embargo yo tengo preferencias por el shonen ai. De que no dejo de ver Yaoi y hard Yaoi, no lo dejo pero, prefiero el shonen ai por muchísimos motivos, no los muestran tan pervertidos, solo muestran el punto de vista romántico demostrando que un amor gay no es diferente de un amor heterosexual, ni siquiera cuando hablamos del primer amor. Tema que le dejaré a mi compañera Amelia Jaramillo— Me pongo nerviosa cuando dice mi nombre— Mientras tanto; comencemos con esos sentimientos: No difieren de los de una persona que es insultada por color de piel, ni por cantidad de dinero, ni por nada, es esa misma sensación de soledad, de ganas de morirse, de rogarle a la vida piedad, esa sensación de que nada vale la pena, es tan desagradable. También sienten que los seres humanos somos patéticos, cuando no todos somos así. pero con estas personas se cometen tantas injusticias que simplemente se les ignora. Como si merecieran que les hicieran todo eso ¿Si yo las juzgara porque a mí me gusta comer Ramen y a ustedes empanada? ¿Tendría eso sentido? Pasa igual con la homosexualidad, tenemos que respetar los gustos de cada quien. Es todo lo que tengo por decir. Las dejo con Amelia Jaramillo, porque Micaela  está encargándose de los efectos— Sin más remedio paso. — Bueno chicas... Soy Amelia Jaramillo. Tengo 15 años, mi color favorito es el rosado. Se identifica mucho conmigo. Por eso me encanta, me gusta comer de todo, comida oriental, occidental y del medio oriente ¡Exquisito! Yo les hablaré del primer amor, y del amor lemon, que no son para nada diferentes del de un heterosexual. El primer amor es... Mágico. No importa cuánto tiempo pase, puede mantenerse muchísimo tiempo sin ser correspondido. Siempre piensas en esa persona, muchas cosas buenas que haces o virtudes que sacas de ti misma, es por esa persona, casi todas tus acciones son por ese ser especial. El primer amor es perfecto. Fantaseas siempre con que esa persona te de el primer beso. Algo con un significado enorme y especial. Es le estupidez más inocente el primer amor. Y sea hetero u homosexual es igual de problemático, igual de hermoso, igual de mágico e igual de inocente. Del amor lemon, puede tener la misma magia y escencia de un primer amor acompañado de un deseo por hacer cosas pervertidas con esa persona, escucharla fantasear por ti, que grite tu nombre, que te diga que te ama en medio del momento, mágico mágico mágico. El sexo para mi opinión debe ser hecho con una persona que te haga sentir todas esas cosas, pero no con el primer amor, ya que este siempre se va y no tendría sentido. para nada. Es el que menos dura... Los homosexuales no son diferentes de nosotros, es lo mismo, del lado que sea el amor y el placer no cambian. Así que no hay por qué hacerles daño solo por tener gustos diferentes, todos somos iguales, soy fujoshi. Somos fujoshis, y estamos orgullosas de poder ver la igualdad que hay entre un homosexual y un heterosexual. Somos seres humanos, todos, así que no hay por qué discriminar. Ser fujoshi nos hace ser discriminadas, deberíamos serlo. Pero no porque nos gusta ver a dos homosexuales en una linda historia de amor, sino por el lemon. Porque el lemon no se acerca a la pornografía amenos que sea lo que se conoce como “Hard Yaoi”. Claro que es censurada, no es tan fuerte, además si de verdad es porno ¡Nos gusta! Como dije. A la larga, porque porno normal no es, a menos que hablemos de sensitive pornograph, que el título lo dice todo. Sin embargo hay a quienes les gusta el hard. A mí me encanta el hard, más no el shota. Pero; aunque seamos discriminadas por nuestros gustos y por nuestra poco usual forma de ser, nos gusta el amor gay, nos gusta el Yaoi, Fujoshi significa mujer podrida, depravada o mujer corrompida. Soy una mujer corrompida, y estoy orgullosa de ello ¡Todas las del club lo estamos!— ahí fue cuando mi tono de vos se tornó alegre, cuando sacudía mi cuerpo con la mayor cantidad de animo, las chicas sonreían al vernos, unas pocas murmuraban pero parecía que nos habíamos ganado el apoyo de todas. Todas nos reunimos con una sonrisa de oreja a oreja.  Levantamos con una intensa euforia nuestras manos. — ¡Esto ha sido todo! Esto ha sido un mensaje del club oficial de las fujoshis de la secundaria. Gracias a la Presidenta de la clase por permitirnos este discurso— Todas hicimos una reverencia, escuchamos los aplausos de todo el público, todas las chicas nos aplaudían orgullosas de todo lo que dijimos, otras lloraban, otras solo estaban serias, otras estaban muy felices, todas eufóricas nos cayeron encima para elogiarnos, nosotras las apoyamos. Luego de todos los discursos de todos los clubes de la secundaria... Agarro pasapalos, luego me voy dirigiendo pasillo por pasillo, asomándome salón por salón buscando uno que estuviera apartado para alejarme de la gente. En esa búsqueda me encuentro con... Unos sonidos extraños, eran unos gemidos, una voz extraña y era como si hubiese una chica ahí... Me sonrojo ante estar a punto de pensar cosas pervertidas. Soy fujoshi pero qué penosa soy para lo pervertido si es con mujeres. Quería matar la curiosidad, quería saberlo de una vez por todas ¿Qué era esto? Asomándome por encima de la puerta me asombro ante lo que mis ojos encontraron y mis oídos escucharon: Elizabeth iba a empezar a tocarse. Fue enormemente sorprendente cuando la vi, ahí, tirada en el suelo temblando y siendo ligeramente cubierta por algo de sudor, la vi ardiente como una braza y más que nunca deseé rodearla entre mis brazos, aún no había profundizado pues apenas iba a empezar a quitarse la ropa pero la vi realmente llena de placer, era la vista más provocativa que había de una chica pero ¿Qué podía hacer yo? Que la he observado durante tanto tiempo, nunca la miré con esos ojos, pero verla así, realmente era duro contenerme. Esa vista me hizo sentir escalofríos por todo el cuerpo ¿Qué? No debería sentirme así por verla a ella. Se le veía realmente grave, me quedo boca abierta observándola como nunca antes lo hice, quería saltar a ella y comérmela pero... No; no soy ese tipo de chica. Ni siquiera he dado un primer beso y ya ando deseando cosas pervertidas. — E-Elizabeth— dije con el poco valor que me quedaba. Ella volteó y me miró, vi sus ojos que estaban muy aguados, su mirada era una muy seductora, como si me pidiese algo, ella estaba pasando por un momento de placer muy amplio. Mis ojos se quedan abiertos como platos. Dígame si se fuese comenzado a tocar ¡Ay dios! Ni quiero imaginármelo...Luego veo como reacciona, su mirada se vuelve dura, y se para dejando nuestros rostros muy cerca, ella seguía vestida así que lo que hizo fue acomodarse la ropa. Veo su mirada que ardía de ira ¿Qué pasó con aquella cara provocativa? La empujo en el acto porque si se me acercaba definitivamente me apoderaría de su cuerpo. . — ¡¿Qué hacías espiándome?!— Refunfuñó— ¡Acosadora! — N-No te creas t-tan especial Elizabeth. Solo paseaba porque estaba aburrida. Entré por curiosidad y te vi así. No creas que te espiaba... Soy fujoshi... Me derrito por los chicos del Yaoi; así que... Ella choca con rudeza su mano sobre su cabeza. La noté frustrada como si algo gravísimo sucediera, y no me refiero a haberla encontrada excitada viendo yuri. Me refiero a los demás... — ¡No metas tus narices donde no te llaman!— Ella iba a darme una segunda cachetada, pero encontré una manera de evitarlo. — No diré el secreto si no me pegas. — ¡¿Es eso chantaje?!— No. Es prevenir que no vayas a darme una cachetada cada vez que te enojes conmigo. Algo dentro de mí despertó, me acerqué a Eli hambrientamente pegando nuestros cuerpos, sintiendo cuán húmeda estaba. Ella gime de nuevo, estaba hecha gelatina ante mí. Me sentí tan tentada de robarle un beso pero... No; nunca he besado, solo juego con ella, es todo. Me acerco a su oído el cual muerdo, respiro lentamente sobre este y la escucho de nuevo gemir. Esos sonidos no sé por qué me hacían feliz. Sin dudarlo susurro sobre su oído mientras apretaba sus caderas con mis manos apegándola a mi cuerpo. — Esto será nuestro secreto— Dije para morderle el oído, volvió a gemir mientras sonreía victoriosa.  De repente siento esa poderosa bofetada sobre mi cara una vez más. Caí al suelo del impacto y ella me levantó casi ahorcándome con una fuerza brutal. — ¡No creas que porque tienes mi secreto en tus manos seré tu títere!— Gruñó enojada. — No te voy a chantajear, solo tendrás que unirte al club fujoshi. Ves Yaoi... Y ves yuri... Además de eso, tendrás que acompañarme a casa después de clases, tendremos que irnos juntas siempre Eli. Siempre; siempre... En el camino a casa... Cuando no quieras llevarme a casa, yo te llevaré a la tuya. Y así— Ella gruñó y frunció el ceño enojada, negando con la cabeza. En ese momento veo su cuaderno abiertoy que este tenía en una hoja la bandera gay suelta. — ¡¿También te gustan las chicas?! Vaya, he descubierto dos cosas de ti, Elizabeth. Ya tienes dos razones para querer acompañarme. — No te creas tan lista. Amelia. — De acuerdo señorita Elizabeth...— Digirí mi atención hacia un micrófono, sí. Si lo uso llamaré la atención y les diré lo de Elizabeth. O simularé que lo hago...— ¡ATENCIÓN TODOS, TODOS, QUIERO DECIRLES QUE ELIZABETH...!— Escuché un sonido de gemidos ¿De nuevo estaba...? Cuando volteé ella estaba llorando, gemía demasiado terriblemente por el llanto, las lágrimas recorrían su rostro como si no hubiese un mañana. — Te lo... Te lo ruego— Me dijo con su voz quebrada, sus mejillas enrojecidas, en medio de quejidos de pena, en su peor look, su más lamentable cara— No le digas a nadie... Por favor— Se arrodilló y como acto inmediato apagué el micrófono— Si alguien supiera que me estaba masturbando en clases... Yo... Yo...— La abracé sin dudarlo, ella lloró sobre mi hombro mientras yo la acunaba entre mis brazos— Di lo que quieras, estás en todo tu derecho de juzgarme... Yo... Solo me quedaré llorando, por ser esto— Ella solo lloraba más y más, sentí sus frías lágrimas chocar con mi hombro, exparciéndose, ella no dejaba de llorar, simplemente no podía, yo la acurruqué aferrándola a mí. Eli, al fin puedo estar ahí para ti. Al fin puedo darte una pequeña muestra de todo este amor que siento por ti. — No te juzgo Elizabeth— dije secándole las lágrimas. Era aterrador verla llorar de ese modo, a ella, a la fiera más salvaje del mundo— Más bien te comprendo... Porque yo... No me siento excitada viendo Yaoi, me gusta y admito que son guapos, pero ni con el más hard me he excitado. Porque; me gusta una chica, mi primer amor— Ella seguía llorando, yo posaba dulcemente mis manos en su rostro secando sus lágrimas— Dudo que un día ella me vaya a corresponder— Suspiré. Sí. A cambio de guardarle un gran secreto, ella guardaría uno mío. Sabría que me gusta una chica, pero no que esa chica es ella. No será tan profundo. Viéndola profundamente, ella definitivamente era una amargada, no hace mucho me atacaba y ahora estoy abrazándola mientras ella llora profundamente, mientras sus mejillas se enrojecen, luego de haberla visto llena de mucho placer, ella definitivamente es una Chica agridulce. Quiero que sea mi Chica agridulce, porque ella es mi primer amor. Siempre lo será, esta chica a la que ahora mismo abrazo, ambas tiradas en el suelo encerradas en un salón, luego de descrubrirla. Luego de verla en su más fogoso estado, luego de descubrir su bandera gay, luego de que me atacara, luego de mi pequeña travesura... Ahora estamos más cerca que nunca, nunca volveremos a estar así. Nunca más. Así que tengo que aprovechar de que puedo darle un poco de mi amor, para que este no se quede tan atascado, porque nadie sabe lo duro que es cargar con un amor durante tantos años, con un amor no correspondido hacia una Chica agridulce. A ella le gustan las chicas... Este es el secreto de Elizabeth, mi Chica agridulce, y cuán amargada es. Creo que siempre voy a estar enamorada de ella.
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