Eli y yo caminamos en silencio tomadas de las manos, luego de aquel beso ninguna de las dos dijo nada. Ella estaba más cerca de mí que nunca, mi chica agridulce lucía increíble, podía percibir sus latidos conectados a los míos mientras caminábamos camino a casa, a mi casa. Siempre vamos a la suya pero esta vez iremos a mi casa. Finalmente llegamos, Eli se sorprendió al ver el jardín que hay en la entrada de mi casa, se quedó viéndolas muy feliz y sorprendida. Entramos a mi casa, mi abuela miró a Elizabeth con una visible cara de asco y desagrado. Le hice un simulado ademán para que la ignorara y viniera conmigo. Mis padres aparecieron y todos nos fuimos a la cocina. - Mamá, papá, abuela... Ella es Elizabeth, estudia un año más que yo... Con ella estuve anoche. - ¿Qué hicieron?- Preg

