--Pero… pero él no, es Roberth quien no es capaz de… -- era difícil encontrar las palabras correctas, sobre todo para una mujer sin experiencia como Marianne. --Lo sé, hija, es por eso que estoy aquí, tú mejor que nadie sabes que Roberth terminará tomando una esposa tras otra y al final todas terminarían en una torre del castillo, si no es que antes nos invaden los bárbaros y terminamos muertos o desterrados – Marianne tuvo que cerrar los ojos para concentrarse en respirar e intentar encontrar una solución, pero es que no se le ocurría nada, o solo que… --Y la solución es Edward -- murmuró Marianne, estaba conmocionada y su mirada estaba perdida en algún lugar entre los cuadros en la pared y el piso --Si, Marianne, la solución es Edward, y debo decir que pedirles esto me llena de vergü

