Apenas los infiltrados en el país extranjero, dirigidos por Daven (Señor A) lograron secuestrar y mantener cautivos a dos de los guardias que les perseguían para tratar de obtener información, hicieron lo posible por verse lo más amenazantes posible. Lo cierto era que llevaban un tiempo observándolos y estudiándolos desde lejos. Mientras ellos sabían que era tiempo de investigarlos para librarlos de sospechas, también andaban al mismo tiempo tratando de descifrar sus próximos movimientos. Siempre que podían, escuchaban las conversaciones que se tenían con los jefes por medio de una radio que habían conectada a la frecuencia que ellos tenían dentro del campo de extracción, siendo así que lograban estar al tanto de todo lo que ocurriera o no dentro o fuera del lugar. Se enteraron por medio

