Narra Azariel. Sudaba, gruñía y peleaba. Dos contra uno era una jodida trampa, pero no podía remilgar, Ronald me atacó por la espalda, acción que se le hizo constumbre mientras Carel me intentaba lastimar con su espada de fuego celestial. Tenía un plan para vencerlos, solo debía aguantar un poco más. Bloqueó un ataque de Ronald, salté con fuerza levantándome unos metros de suelo cayendo detrás de él, hice un movimiento corrido con la espada logrando hacerle un corte limpio en la cara. Sabía que aunque logrará salir vivo, le quedaría un recordatorio de mi enojo hacía él. Había dejado de ser mi amigo desde que me apuñaló, mi confianza estaba rota. Ya no lo admiraba, sentía rabia ¿Cómo pudo? Él me conoció desde que era niño. Si solo me hubiera dicho su situación con su aparente hermana, l

