Héctor apagó el micrófono y se dejó caer en la silla de su oficina echando su cabeza hacia atrás. De seguro todos los soldados estaban ahora riéndose de el pero sus pensamientos no tenían como prioridad interesarse por eso, principalmente, él tenia que empezar a preparar todo para lo que se avecinaba porque no seria sencillo en ninguno de los aspectos y estaba complacido en saber que Minying estaba a salvo y de seguro ahora mismo estaba montado en un helicóptero de vuelta a Seúl. Pero estaba bien. Suspiró antes de darse unas cuantas cachetadas con sus manos para comenzar a enfocarse en lo importante ahora y era que, tenía que preparar a los soldados, las armas y una buena defensa. ............. --¿Papá puedes decirme porqué debemos irnos esta noche? ¿no puede ser mañana?--...--

