______ POV
Me sentí muy apenada de haberle preguntado eso a Harry, creí que me diría que tuvo unas 10 novias y me contaría alguna historia divertida al respecto. Siento que toqué una fibra delicada dentro de él.
Es horrible cuando te preguntan por cosas que sólo quieres olvidar. Le acabo de hacer lo que odio que hagan conmigo.
- Bueno, no me has preguntado a mí- digo tratando de animarlo.
- ¿Puedo repetir la pregunta? O sea que me respondas tú lo que me preguntaste Si puedes claro, sino cambiamos de pregunta, no hay problema.
Yo le he hecho decir algo de su pasado que le duele, lo justo seria que yo también le cuente un poco sobre el mío.
- También tuve sólo 1- le digo- su nombre es Austin.
Siento mis manos temblar levemente de sólo decir su nombre, Harry al notarlo aprieta más fuerte nuestra unión de manos.
- Yo... No puedo decirte qué pasó exactamente, pero me dejo un sabor tan amargo, que me da miedo todo referente a relaciones, novio, enamoramiento, todo eso. Me hizo mierda la vida, me destrozó, me marcó- cuando menos me doy cuenta una lágrima resbala sobre mi ojo agudizando ese horrible dolor de garganta que me ocasiona el aguantar las lágrimas.
El pulgar de Harry se desliza sobre mi mejilla, cruzamos miradas y nunca olvidaré aquella que me dio, sus ojos me decían que me entendía y a la vez me pedía perdón por haber preguntado.
- ¿Dónde está? - pregunta.
- No lo sé- respondo antes de darle un sorbo a mi café- él se fue hace dos años de la ciudad.
- Tengo ganas de buscar a ese imbécil y partirle la cara yo solo.
Sonrío.
- No es necesario eso.
- Mírame _______, nadie te volverá a hacer daño mientras yo viva, ¿entiendes lo que te digo? Lo que sea que ese hijo de puta haya hecho no pasará más, pequeña.
Sus ojos, juro que en ese momento me sentí comprendida, es todo lo que siempre he querido oír, y la forma en que lo dice, me hipnotiza totalmente.
Mi mano derecha fue directamente a su rostro, acaricié sus mejillas y cuando rocé sus labios depositó un beso y la cogió como si fuera lo más delicado del mundo.
Mi otra mano hizo exactamente lo mismo, con el pulgar dibujé la silueta de sus labios, estaba totalmente perdida en él.
Besa mi pulgar y acerca su mano a mi mejilla, lo veo sonreír y le devuelvo la sonrisa.
Nos acercamos poco a poco hasta el punto en el que logro escuchar su respiración, sentirla justo a mi lado, cada inhalación que hace la siento en mi rostro.
Y suena su celular.
Nos separamos al instante y él contesta.
- ¿Sí? -Se oye a una mujer alterada, suena como mi madre- sí- la mujer no lo deja articular otra palabra más- sí seño...- siguen hablando- vamos en camino.
Cuelga.
- Pero qué genio tiene tu madre- dice sonriendo.
- ¿Te llamó mi madre? – pregunto y él asiente - ¿Qué quería?
- Dice que estamos llegando tarde a la reunión familiar.
Me río.
- Vamos antes de que le dé un ataque.
Harry conduce lo más rápido posible, abre la puerta principal y escuchamos que todos ríen y conversan.
Cuando nos ven automáticamente todos se quedan en silencio.
- Hasta que al fin llegan.
- Perdonen la demora, ya saben, el tráfico estaba espantoso - nos excusa Harry.
- Vale siéntense para servir la comida- nos dice Anne amablemente.
Los minutos previos a pasar a la mesa los familiares se dedican a conversar entre ellos y también le preguntan algunas cosas a Harry. Mamá me agradece por haber venido, luego se aleja para seguir al lado de Joe, reviso mi celular un tanto incómoda por la situación.
Dios bendiga la creación del celular, sino creo que no sabría en qué escudarme para huir de situaciones sociales incómodas.
- ¿Qué haces? - me pregunta Harry poniendo su cara en el espacio que hay entre mi hombro y mi cuello.
El tenerlo tan cerca me pone nerviosa y aún más el percibir su respiración en mi cuello. No me asusta. Pero me hace sentir... Extraña.
- Yo... Eh- sonrío nerviosa- ya sabes, revisaba si tenía algún mensaje.
Siento que sonríe.
- Estás nerviosa- susurra.
- No- le miento.
- Te estoy poniendo nerviosa.
- Borra esa sonrisa de tu boca, Styles.
- No lo niegas...
Nos llaman a avisar que la comida ya está servida y pasamos todos a sentarnos. Tomo asiento junto a Harry y en pocos minutos todos empezamos a comer.
- Vaya... Es muy poca comida- susurra Harry.
- ¿Qué esperabas? ¿Una pizza? - respondo en el mismo tono.
- No sería mala idea.
- ¿Y Harry cómo te va en la universidad? - pregunta una de sus tías.
- Bien- contesta- ya acabé los exámenes de esta semana.
- ¿Y las chicas son lindas? - pregunta otro tío arqueando las cejas.
Harry se ríe.
- Son compañeras solamente.
- Vamos sobrino por algo se empieza.
- Lo que pasa es que- juega con el tenedor y la comida- ya estoy interesado en una chica.
- Vaya y ¿quién es? - pregunta Anne emocionada- tienes que traerla a la casa un día.
- Es un secreto… Por ahora - responde y sonríe.
Por debajo de la mesa siento que toma mi mano suavemente. Su tacto no me fastidia. Su piel es tan suave, me gusta la manera tan tierna en la cual me acaricia, como si fuese lo más importante que ha tenido en sus manos.
La comida termina al cabo de una hora y tocan el timbre.
- Buenas noches- es Dani.
- Dani pasa, chicos ¿van a la habitación de Harry? - nos invita Anne.
Los tres subimos las escaleras hasta su habitación, la cual está muy desordenada. A mi madre le daría un ataque si es yo tuviera mi habitación así de sucia.
- ¿Acá vives tú o Shrek? - le pregunto.
- Muy chistosa rojiza.
- Ya te acostumbrarás _____- me dice Dani- una vez en su cama encontré un bóxer- pone cara de asco.
- Ya, dejen de criticar mi guarida.
- Deberías limpiarla un poco para llamarla guarida.
- Espera- le digo a Dani- Louis me dijo algo así que iba a haber una fiesta, ¿qué haces acá?
- ¿O sea que no puedo venir a visitar? – se queja.
- No, me refiero a ¿qué pasó con la fiesta?
- No quiero hablar de eso- dice bajando la mirada.
- ¿Te hicieron algo? - pregunta Harry preocupado.
- Todo iba bien, hasta que llegó una tal Leslie y Liam le comenzó a dedicar toda la puta atención del universo a ella. Seguramente porque ella es rubia natural.
Harry me mira levantando las cejas y yo hago lo mismo.
- ¿Y eso en qué te afecta? - pregunta Harry- él no es tu novio.
- Ni te gusta... ¿O sí?
- No...no, no, ¿troy gustarme? No.
- No te oyes tan convencida.
- Deberían apoyarme en vez de hacer un circo de esto.
- Agarra mi bolso- le digo- tengo chocolate ahí.
- Hey, yo también necesito un poco- dice Harry haciendo puchero- no me llené.
- Hay suficiente para los dos- digo y él sonríe.